Los kookaburras australianos, volarán muy alto el próximo año

Desde 1990 un ave australiana, el kookaburra o cucaburra, tiene su hábitat entre los mejores bullion de plata del mundo. Su icónica imagen ha ido cambiando en el reverso de estas monedas de inversión durante estos 28 años, diseño que muestra a este dacelo de la familia Halcyonidae en pleno vuelo en la versión de 2018.

La Casa de la Moneda de Australia Perth Mint es la encargada de acuñar los 500.000 ejemplares que, desde 2011, salen cada año de sus prensas, ya que los años anteriores desde 1990 las emisiones solo llegaban a las 300.000 piezas de la popular onza de plata.

La nueva moneda con fecha de emisión 2018 contará con tres tipos a disposición del público, inversores y coleccionistas: la versión en 1 onza troy, con valor nominal de 1 dólar australiano, peso de 31,10 gramos y diámetro de 40,60 milímetros; una pieza de 10 onzas, con facial de 10 dólares australianos, peso de 312,34 gramos y diámetro de 75,50 milímetros; y, en tercer lugar, el monedón de 1 kilo, con nominal de 30 dólares australianos, peso de 1002,50 gramos y diámetro de 101,00 milímetros.

Producido anualmente desde 1990 con nuevas interpretaciones artísticas del pájaro de arbusto más famoso de Australia, el bullion Kookaburra es considerado por los inversores en todo el mundo como una pieza que resulta, de manera rentable y conveniente, una forma de adquirir un metal precioso, la plata, en la forma de moneda de curso legal en Australia.

Este año, el diseño es sorprendente y especialmente detallado, pues retrata un kookaburra en vuelo contra el telón de fondo de una luna. El anverso mantiene el tradicional diseño de un retrato de la reina Isabel II, jefe de Estado de la Commonwealth.