La crisis de Corea del Norte lleva al precio del oro a máximos de dos meses

El precio del oro ha alcanzado su máximo de los últimos dos meses el pasado miércoles, 9 de agosto, después del incremento de la tensión política entre Corea del Norte y los Estados Unidos.

El líder norcoreano Kim Jong-un afirmó que su país está considerando la posibilidad de realizar un ataque con misiles al territorio estadounidense de Guam, en el Océano Pacífico. Una amenaza a la que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, respondió prometiendo “furia y fuego”.

Como cada vez que se incrementa la tensión geopolítica, los metales preciosos y, en concreto, el oro, ponen en valor su condición de activos refugio. Las amenazas cruzadas entre Corea del Norte y los Estados Unidos han permitido al oro registrar su máxima subida en un día de los últimos tres meses y alcanzar la máxima cotización en los últimos 60 días.

El precio spot del oro subió el miércoles, 9 de agosto, un 1,25%, hasta los 1.275,98 dólares la onza, después de haber alcanzado en la mitad de la sesión su cifra máxima desde mediados de junio: 1.276,10 dólares la onza.

Una subida que se produce después de la caída del precio, el martes, 8 de agosto, a su cifra mínima de las últimas dos semanas, lastrado por la publicación de unos datos de empleo en los Estados Unidos mejores de lo que esperaban los analistas. A finales de esta semana se conocerán los datos de inflación, que van a permitir adivinar el posible ritmo de la subida de los tipos de interés.

Al mismo tiempo, este incremento de la tensión geopolítica ha sacudido a los mercados globales, provocando la huida de los inversores de las acciones y acercándoles a otros activos más seguros como el franco suizo, la deuda pública y el oro.

En concreto, el enfrentamiento verbal entre Kim Jong-un y Donald Trump provocó una caída de la cotización en Wall Street por segundo día consecutivo: el Dow Jones Industrial perdió un 0,27%; el índice S&P 500 (basado en la capitalización bursátil de 500 empresas cotizadas y considerado como el más representativo de la situación real del mercado) caía un 0,2%; y el Nasdaq se dejaba un 0,38%.

El dólar, por su parte, cayó el 9 de agosto frente a una selección de divisas y marcó mínimos de dos semanas frente al franco suizo, divisa que tradicionalmente actúa como valor refugio.

Como afirma el jefe de estrategia de commodities de Saxo Bank, Ole Hansen, en Reuters, “si hay algo que detestan los mercados es la incertidumbre, que es precisamente lo que tenemos ahora”. Para Hansen, “de cara al futuro, a menos que se produzca un conflicto armado o tenga lugar una importante corrección del mercado bursátil, el precio máximo al que puede aspirar el oro es de 1.295 dólares la onza. Y en esa dirección está ahora mismo”.

Según el director de ETF Securities, Nitesh Shah, en Reuters, “creemos que va a continuar el ruido de sables, lo que podría elevar aún más los precios del oro”.

Respecto a los otros metales preciosos, el platino ganó un 0,6%, hasta los 972,90 dólares la onza, su cotización más alta desde el pasado 21 de abril, en que alcanzó los 980,60 dólares la onza.

Este metal ha extendido su racha alcista a las últimas cuatro semanas, después de que el presidente de la República Sudafricana, Jacob Zuma, superase una moción de censura en el Parlamento, lo que provocó una caída del rand, la divisa sudafricana, frente al dólar. Esta devaluación del rand beneficia a los productores de platino, ya que el coste de producción del platino también se reduce.

La plata ganó un 2,8%, alcanzando los 16,87 dólares la onza y rozando su mejor día desde septiembre de 2016, después de haber alcanzado en la sesión los 16,91 dólares la onza, su precio más alto desde el 15 de junio.

Por su parte, el paladio perdió un 1%, quedándose en 888,30 dólares la onza.