Aumenta la demanda de oro en Barcelona por causa del “Catalexit”

Tras un verano tormentoso, y no precisamente por los aguaceros estivales sino por la aplicación de la “turismofobia”, Barcelona emprendía su marcha hacia el otoño luciendo parte de sus habitantes una “estelada” a la espalda. Otra parte, también, recorría kilométricas calles de la ciudad condal llenándolas de los colores rojigualdas de senyeras y constitucionales. Unos pro ruptura, otros pro unidad. Por ahora, el resultado final ha sido una especie de “¡Hoy no,… mañaaana!”. De tal manera que, ante el enorme grado de incertidumbre creado por las fuerzas separatistas, catalanes de ambas convicciones han decidido buscar refugio en el oro.

Si bien la historia de hace 83 años ya determinó la inviabilidad de una república catalana independiente, que duró tan solo 10 horas, con Lluis Compayns a la cabeza y su golpe de estado a la II República, la intentona del 10 de octubre, con Carles Puigdemont como guía, no duró ni un minuto. Primero, el presidente de la Generalitat constituyó su tan deseada república independiente, para instantes después suspender su tramitación haciendo alarde de la fórmula eslovena, como si de un truco de magia potagia fuera.

Días antes, numerosas firmas comerciales, grandes empresas, entidades bancarias, etc., comunicaron su decisión de abandonar Cataluña y reinstalarse en otras provincias españolas como Madrid, Valencia, Alicante, Zaragoza o Mallorca.

La decisión de entidades bancarias como Banco Sabadell, La Caixa o Banco Mediolanum de dejar sus actuales sedes centrales en Cataluña para trasladarse a otras tierras más tranquilas y cercanas, ha creado un clima de alarma social y económica entre los ciudadanos, ahorradores e inversores de las cuatro provincias catalanas.

Ante el temor a un “corralet”, que dejara sus bienes herméticamente encerrados en sus cuentas y depósitos, muchos usuarios ya han optado por rescatar sus ahorros en metálico, sacar el dinero y trasladarlo a entidades bancarias de Aragón, Valencia o Madrid, tal y como ha relatado a “Oroinformación” un prestigioso comerciante numismático barcelonés, Juan Antonio Rodríguez Freire, quien también afirmó que “por ahora no se han detectado compras superiores a las normales de monedas o lingotes de oro y plata. La gente está reteniendo sus piezas y no sale a vender, por lo que pueda venir en un futuro.”

Mientras, otros comerciantes del sector, como Monedalia o La Casa del Oro, no señalaron movimientos dignos de destacar en los últimos días. Por su parte, Andorrano Joyería sí se pronunció respecto a la detección de un aumento en las compras de oro por parte de barceloneses, “sobre todo en lingotes pequeños de 2, 5, 10 y 20 gramos. Ello se debe a la incertidumbre política que estamos viviendo en Cataluña”, afirmó un portavoz de la empresa dedicada a la venta de metales preciosos, sobre todo de bullion.

Según informa la agencia Reuters, el precio del oro ha subido ligeramente en la apertura de la jornada de este miércoles, 11 de octubre, “después de que el líder catalán evitase realizar una declaración formal de la independencia de Cataluña respecto a España, impulsando el valor del euro y lastrando el del dólar”.

En efecto, el precio del dólar se encuentra en mínimos de la última semana, lo que ha abaratado el oro para aquellos inversores que utilicen divisas diferentes a la estadounidense.

En palabras del analista de Danske Bank, Jens Pedersen, a Reuters, “la preocupación por las consecuencias del referéndum sobre la independencia de Cataluña se está desvaneciendo, lo que contribuye a fortalecer al euro y debilitar al dólar”.