La plata quiere dejar de ser "el oro de los pobres" y brillar por sí misma

La plata ha permanecido durante siglos a la sombra del oro, el principal metal monetario, y es conocida incluso como “el oro de los pobres”. Sin embargo, comparte con éste su misma condición de valor refugio y protector del poder adquisitivo, incluso con un mayor potencial de retorno.

El oro es el símbolo de la riqueza y el glamour. A su lado, la plata queda relegada a un segundo plano. Sin embargo, en opinión de Jordan Eliseo, economista jefe de ABC Bullion, su potencial y posibilidades de revalorización la hacen tan interesante como el oro o incluso más.

Así lo explica el analista en un artículo publicado en el medio australiano especializado en inversiones Cuffelinks. Y es que la plata, a diferencia del oro físico, es una materia prima fundamental para una gran variedad de industrias: fotografía, medicina, defensa, electrónica… Es el mejor conductor de la electricidad y el calor, y es un metal altamente reflectante.

Sus más de 10.000 aplicaciones industriales conocidas hacen que esté presente en multitud de dispositivos, como teléfonos móviles, tabletas o televisores. Debido a que el precio de la plata se encuentra relativamente bajo, el reciclaje de la plata utilizada en los dispositivos desechados no resulta rentable económicamente, por lo que este metal acaba en el vertedero. Una tendencia que, en opinión de Eliseo, podría revertirse si el precio de la plata comienza a subir.

Demanda de plata

Durante los últimos diez años, aproximadamente la mitad de la demanda global de plata procede de la industria. El resto se reparte entre la joyería y los lingotes y monedas de inversión. Precisamente el sector de la inversión ha ido incrementando su demanda en este periodo: las ventas de lingotes y monedas de plata se han triplicado entre 2007 y 2016.

En esta pasada década, la mayoría del suministro procede de la minería, y el 20% del suministro total de los últimos años, del reciclaje de plata. Más de la mitad de la plata extraída procede de minas situadas en Hispanoamérica.

Jordan Eliseo destaca el hecho de que una importante parte de la producción minera de plata se obtiene como subproducto de otros metales como el oro, el cobre, el cinco o el plomo. Esto significa que el suministro de plata es menos elástico que si fuera extraída como producto principal: una mina de cobre, por ejemplo, no va a incrementar su producción por el hecho de que el precio de la plata esté subiendo, si el precio de su producto principal, el cobre, está cayendo.

Ratio oro-plata

Basándose en la ratio oro/plata (que establece el número de onzas de plata que se necesitan para adquirir una onza de oro), el analista de ABC Bullion afirma que, durante los próximos años, el precio de la plata va a subir más, en términos porcentuales, que el del oro.

La ratio oro/plata se encuentra en la actualidad en 78, para un precio de la onza de oro de en torno a 1.260 dólares, y de 16,20 dólares en el caso de la plata. Una cifra que supera en un 20% la media de los últimos 30 años, situada en torno a 66. Según Eliseo, este nivel de la ratio oro/plata solo se ha superado una vez en los últimos 30 años.

Ésta no es la única razón por la que el analista cree que la ratio oro/plata debería bajar de su actual nivel de 78. “Desde comienzos de siglo, esta ratio solo se ha aproximado a los niveles actuales en tres ocasiones: a principios de 2003, a finales de 2008 y a finales de 2015. Cada una de ellas se mostró como una ocasión propicia para comprar metales preciosos, en particular plata, cuyo precio se disparó desde estos niveles en el año siguiente, con ganancias cercanas al 20%, señala.

Otros factores que influyen son la geología y la producción minera. El oro suele encontrarse en la tierra en una proporción de 4 partes por cada 1.000 millones, mientras que la plata se encuentra a 75 partes cada 1.000 millones. Esta ratio de 19:1 indica que hay alrededor de 19 veces más plata que oro.

Dado que la producción media de oro anual durante la pasada década ha sido de unas 2.800 toneladas, cabría esperar que cada año deberían extraerse alrededor de 53.000 toneladas de plata. Sin embargo, el suministro minero anual de plata es de la mitad de esta cifra: según los datos de The Silver Institute, la producción minera anual es de 27.500 toneladas.

Demanda

En opinión de Eliseo, si se acelera el crecimiento global, el aumento de la demanda de plata por parte de la industria debería incrementar el precio de este metal durante los próximos años, ya que la demanda industrial es un factor decisivo en el mercado de la plata.

Y respecto al tamaño de ambos mercados desde la perspectiva de los inversores, la demanda de oro en 2016 fue de 4.300 toneladas, por valor de más de 170.000 millones de dólares, a un precio medio de 1.250 dólares la onza. Por su parte, la demanda de plata apenas alcanzó los 18.000 millones de dólares, lo que significa que la demanda de oro es 10 veces superior a la de plata.

“Por tanto, hacen falta menos dólares para mover el mercado de la plata, un factor que puede resultar decisivo si hay más inversores que quieran proteger sus carteras con la inclusión de metales preciosos. Sumen todos estos factores y tendrán como resultado que la plata, un metal industrial con una importante historia monetaria, puede acabar por salir de la sombra del oro y brillar con luz propia durante los próximos años, concluye.