El dragón rojo de Gales, la nueva “bestia” de oro de la Reina para 2018

El dragón rojo, animal nacional del País de Gales, es la tercera pieza lanzada por The Royal Mint, correspondiente a la serie “Bestias de la Reina”. La emisión consta de monedas de una y cinco onzas de oro de 9999 milésimas de pureza.

La Royal Mint británica ha presentado la pieza correspondiente a 2018 de su serie “Bestias de la Reina”. Se trata de la tercera moneda correspondiente a esta serie, que se inició en 2016 con el León de Inglaterra y continuó en 2017 con el Unicornio de Escocia.

En esta ocasión, la “bestia” protagonista es el Dragón Rojo, animal nacional y emblema del País de Gales, que preside su bandera. La emisión consta de dos monedas de oro, ambas de 999,9 milésimas de pureza y calidad prueba.

La de una onza cuenta con un valor facial de 100 libras esterlinas y mide 32,69 mm. de diámetro. Su emisión está limitada a 400 piezas.

La de cinco onzas, de 500 libras esterlinas de valor facial, mide 50 mm. de diámetro. De ella se van a acuñar apenas 75 unidades.

El diseño de anverso y reverso es obra de Jody Clark, uno de los principales grabadores y diseñadores de The Royal Mint. El ultimo retrato de la reina Isabel II de Inglaterra preside el anverso, en el que aparece el nombre de la soberana, las siglas de la tradicional leyenda “Reina por la Gracia de Dios y Defensora de la Fe” y el valor facial de la moneda. Bajo el retrato aparecen las siglas de su autor, “JC”.

En el reverso, la imagen del dragón galés portando un escudo, aparece rodeada por el nombre “Red Dragon of Wales” y el año de emisión.

Los dragones, quizá las criaturas míticas más conocidas, aparecen en leyendas de muy diversas culturas por todos los rincones del mundo. En Europa, la figura del dragón se considera una criatura terrorífica pero a la vez fuerte, inteligente y poderosa.

El dragón aparece en las crónicas galesas hacia el siglo VI, denominado a veces como el dragón rojo de Cadwallader, que era el legendario rey de Gwynedd.

El dragón que aparece entre las Bestias de la Reina fue adoptado como emblema por Owen Tudor y luego recogido por su hijo, que reinaría con el nombre de Enrique VII. Sus tropas lucieron el estandarte con el Dragón Rojo en la Batalla de Bosworth, que sirvió a Enrique VII para hacerse con el trono de Inglaterra.

Por su parte, Enrique VIII utilizaba en sus barcos la imagen del dragón rojo sobre un fondo verde y blanco (los colores de la Casa de Tudor), un emblema que se utilizaría durante muchos años para representar a Gales, aunque no sería hasta el año 1959 cuando la reina Isabel II lo convirtiera de forma oficial en la bandera de País de Gales.

El dragón que se muestra en las Bestias de la Reina es rojo con el vientre amarillo y sostiene en sus garras un escudo rojo y oro, dividido en cuartos e ilustrado con leopardos, el emblema de Llewelyn ap Griffith, el último príncipe nativo de Gales.

Para realizar el diseño que aparece en esta tercera pieza de la emisión de las “Bestias de la Reina”, Jody Clark se inspiró en una serie de animales vivos, relacionados con la criatura mitológica, como los lagartos, cocodrilos y serpientes. “Quería que las bestias de la colección parecieran fantásticas, pero contasen con elementos realistas”, señala Clark.

Jody Clark, diseñador de The Royal Mint, en la presentación del retrato que hizo de la reina Isabel II

Jody Clark, diseñador de The Royal Mint, en la presentación del retrato que hizo de la reina Isabel II

Las llamadas “Bestias de la Reina” son una colección de diez criaturas fantásticas, relacionadas con la mitología británica, que flanqueaban la entrada a la Abadía de Westminster el día de la coronación de la reina Isabel II, el 2 de junio de 1953, y cuya misión era inspirar a la joven reina.

Se trataba de esculturas de escayola, de más de 1,80 metros de altura, obra de James Woodford. Cada una de ellas portaba el escudo de armas del ancestro correspondiente de la reina.

Tras la coronación, las estatuas se mantuvieron expuestas en Hampton Court y, posteriormente, en Windsor. En la actualidad se encuentran expuestas en el Museo de Historia Canadiense de Quebec, tras haber sido pintadas con sus respectivos colores heráldicos.

Una copia de las mismas, en piedra caliza y también esculpidas por James Woodford, se encuentran expuestas en los Kew Gardens de Londres. Su imagen aparece también en los pasaportes, las monedas de curso legal y en diversas representaciones artísticas en el Reino Unido.

Además del León de Inglaterra, el Unicornio de Escocia y el Dragón Rojo de Gales, ya representados en estas tres primeras emisiones de la colección, las siguientes “Bestias de la Reina” que aparecerán en las monedas de The Royal Mint son: el Toro Negro de Clarence; el Halcón de los Plantagenet; el León Blanco de Mortimer; el Centícora de Beaufort; el Galgo Blanco de Richmond; el Caballo Blanco de Hanover; y el Grifo de Eduardo III.