Aparecen 30 años después varios denarios de plata robados en Portugal

Varios denarios romanos de plata que formaban parte de un tesoro hallado en 1985 en el norte de Portugal y posteriormente robado, han aparecido en el catálogo de una subasta celebrada recientemente en Madrid, donde han sido reconocidos por un historiador portugués.

La historia fue recogida por el periódico digital The Portugal News, donde se explicaba que, en el año 1985, durante las obras de ampliación del Santuario de Nuestra Señora de la Piedad, en la localidad de Sanfins do Douro, cerca de Alijó, se desenterró una vasija de barro que contenía 65 monedas de plata.

Las monedas eran denarios, una de las monedas más extendidas por el Imperio Romano, y fueron acuñadas entre los años 68 y 69 d. C., un periodo conocido como “el año de los cuatro emperadores”.

Sin embargo, poco después de consumarse el hallazgo, las monedas fueron robadas sin que, hasta ahora, se haya vuelto a tener noticias de ellas. A pesar de que la prensa local informó detenidamente sobre el robo, las piezas fueron sacadas de Portugal en dirección a España, donde se vendieron por separado para no despertar sospechas.

Hace unas semanas, más de 30 años después de la desaparición de las monedas, el profesor de Historia Rui Centeno, de la Universidad de Oporto, hojeaba el catálogo de una subasta numismática que se iba a celebrar en Madrid, cuando reconoció, en uno de los lotes, varias de las monedas que habían pertenecido a ese tesoro, y que él mismo había examinado tres décadas antes.

De hecho, disponía incluso de fotografías tomadas cuando se encontró el tesoro, que probaban que se trataba de las mismas piezas.

Una de ellas destacaba particularmente por su estado de conservación y formaba parte de un lote, junto con otras nueve piezas romanas, cuyo precio de salida era de 7.000 euros, aunque se estimaba que alcanzaría una cantidad mucho mayor en la subasta. El catálogo la describía como “moneda romana extremadamente rara, un denario único en el mundo acuñado durante la guerra civil del Imperio Romano, entre los años 68 y 69 d. C.”.

El hallazgo fue comunicado a la Policía Judicial portuguesa, que se encargó de comunicar a la casa de subastas que las piezas pertenecían al patrimonio histórico y arqueológico de ese país.

Las monedas fueron depositadas en la Embajada Portuguesa en España, de donde las recogió la Policía Judicial, que las entregó al Directorio Regional de Cultura del Norte, para su exposición en el Museo Arqueológico de Braga.