El bullion Panda Chino de 2018, un icono mundialmente famoso

Si existe una moneda de inversión, un bullion, que identifica icónicamente su diseño con el país que la emite ese es el Panda chino. La moneda de plata, acuñada en las cecas de la República Popular China por primera vez en 1983, que muestra en su reverso imágenes diferentes del simpático y entrañable oso bicolor, se ha convertido ya en una de las más demandadas del mercado mundial, pese a que en vez de en onzas su peso se presenta en gramos desde 2016.

China Gold Coin Corporation es la empresa estatal encargada de la acuñación del bullion Panda en las Casas de Moneda de Shenyang, así como en la de Shanghai, Nanjing, Shenzhen y Beijing, pero es imposible determinar dónde se producen exactamente los pandas, ya que no aparecen marcas de ceca grabadas en las monedas.

Los primeros bullion Panda de China se emitieron desde 1983 hasta 1985. Estas monedas de 1 oz fueron acuñadas en plata de 900 milésimas y tirada de 10.000 ejemplares. Durante 1986 no se emitió ningún Panda.

En 1987 el contenido de plata de la moneda aumentó a 925 milésimas. Desde 1989, las onzas de plata chinas se acuñaron con plata de 999 milésimas y con un nuevo diseño en el reverso para cada año, excepto las monedas de 2002 que tenían el mismo diseño que el año anterior. En 2016 el gobierno chino anunció el comienzo de una nueva era para las monedas de plata Panda, cuando se emitieron en gramos según el sistema métrico decimal, dejando de realizarse en el sistema anglosajón de la onza troy.

La emisión más representativa de 2018 cuenta con un peso de 30 gramos de plata de 999 milésimas, con un diámetro de 30 milímetros y valor nominal de 10 yuan. La tirada de 10 millones de ejemplares está a la altura de la enorme demanda que tiene esta moneda de inversión entre sus demandantes. Acompañan a esta moneda las versiones en plata de 150 gramos y de 1 kilo.

Además, el Panda de este año cuenta con emisiones en oro de 1, 3, 8, 15, 30, 50, 100 y 150 gramos, y de una pieza de 1 kilo.

El diseño de 2018 reproduce en su reverso la imagen de un panda gigante adulto con brotes de bambú entre las manos, una figura completa desde una perspectiva distante. El impresionante diseño de este año captura una vista de cerca del panda mientras come. La cabeza y la cara del Panda gigante ocupan la gran mayoría del campo del reverso, con solo un pequeño espacio de brotes de bambú visible en el fondo. Pueden apreciarse fácilmente los ojos abiertos del panda mientras contempla su próxima comida, sosteniéndose sobre una pata.

El anverso muestra el Templo del Cielo, en Beijing. Esta imagen en realidad representa el edificio más grande en el complejo del Templo del Cielo. Las edificaciones están ubicadas en la parte sureste del centro de Beijing y fueron construidas entre 1406 y 1420 como un lugar de culto taoísta. Los emperadores de las dinastías Ming y Qing visitarían los edificios religiosos en el complejo para las ceremonias anuales de oración al cielo para rogar por una buena cosecha, de ahí el nombre del conjunto.