Nueva versión de la Britannia con un diseño especial para el mercado oriental

The Royal Mint, la casa de la moneda del Reino Unido, ha presentado una emisión especial de su conocido bullion Britannia para celebrar la expansión de su negocio al mercado asiático.

Esta emisión especial de una de las monedas de inversión más emblemáticas del Reino Unido incluye versiones en oro y plata. La primera, en oro de 999,9 milésimas, calidad bullion, es de una onza de peso (31,21 gramos) y mide 32,69 milímetros de diámetro. Su valor facial es de 100 libras esterlinas y la emisión está limitada a 5.000 unidades.

La de plata, de 999 milésimas, calidad bullion, es también de una onza (31,21 gramos) y mide 38,61 milímetros de diámetro. Su valor facial es de dos libras esterlinas y de ella se van a acuñar un máximo de 100.000 unidades.

En ambos casos, el canto es estriado y, como novedad, vienen en cápsulas protectoras individuales en vez de en los tradicionales tubos.

La novedad de esta emisión especial “oriental” de la Britannia radica en el diseño, que es el mismo para las versiones de oro y plata. Esta moneda presenta una cenefa especial que rodea al círculo interior del reverso y que rinde homenaje a la decoración de las habitaciones chinas que se encuentran en el Palacio de Buckingham.

Como es lógico, la presencia de esta cenefa que rodea el reverso de la moneda obliga a desplazar la leyenda con la composición de la misma, el nombre y el año de emisión, que se sitúan en el centro de la imagen, a ambos lados del tridente que sostiene Britannia.

Estas dos importantes novedades constituyen el mayor cambio de diseño en este bullion desde 2013, año en el que se introdujo la actual imagen de Britannia, diseñada por Philip Nathan en 1987.

El diseño es un homenaje numismático a la historia marítima británica y representa a Britannia como la guardiana de las costas británicas, dispuesta a defender a la Nación y abierta a las relaciones pacíficas con otras naciones. Ese doble carácter se representa con un tridente y un escudo con la Union Jack, por un lado, y una rama de olivo, símbolo universal de la paz. En la cabeza, Britannia luce un casco corintio.

El diseño de Philip Nathan resulta muy apropiado para esta emisión especial, ya que el artista se inspiró, a su vez en la imagen de Britannia que figuraba en las monedas británicas acuñadas en el siglo XIX para facilitar el comercio con Asia.

Unas monedas de plata creadas para competir con los dólares españoles o piezas de a ocho, que circulaban por Oriente desde el siglo XVI, que fueron diseñadas por William De Saulles y que contaban con la imagen de Britannia, portando un escudo y un tridente, con un barco mercante al fondo y un diseño oriental sobre el que aparecía el símbolo chino de la longevidad.

El anverso de la Britannia “oriental” de 2018 es prácticamente el mismo del bullion Britannia, excepto por una versión mucho más sutil de la greca que rodea a la moneda. La imagen de la reina Isabel II es la misma, la diseñada por Jody Clark y que es la quinta versión del retrato de la soberana utilizada por The Royal Mint desde su ascenso al trono, en 1953.