Las colecciones numismáticas más importantes de la historia

La numismática constituye una pasión para millones de personas en todo el mundo. Los aficionados aumentan sus colecciones en la medida de sus posibilidades económicas. Algunas de ellas, como la colección Huntington, han pasado a la historia, a pesar de que sus piezas han sido vendidas en diferentes subastas. Éste es un repaso por las colecciones más valiosas que han existido.

A la hora de añadir una pieza numismática a la colección, una de las cuestiones que se pueden plantear es la curiosidad por saber a quién ha pertenecido a lo largo de la historia, por qué manos ha pasado, de qué colecciones ha formado parte. El hecho de que una pieza en concreto haya pertenecido a un prestigioso coleccionista puede suponer, incluso, un valor añadido para esa pieza, que, por decirlo así, cuenta con “pedigrí”.

Es el caso, según explican desde el blog Gainesville News, de la llamada “Palace Collection”, reunida por el último monarca de Egipto, el rey Faruq, entre las décadas de los años 30 y los 50.

En su colección, Faruq reunía un buen número de rarezas numismáticas de oro, procedentes de todo el mundo, en especial de Francia y los Estados Unidos. Se trataba de una colección impresionante por su volumen, calidad y por lo completa que era.

El rey de Egipto, Faruq, examinando una moneda de su enorme colección, en una imagen tomada por la revista Time

El rey de Egipto, Faruq, examinando una moneda de su enorme colección, en una imagen tomada por la revista Time

Entre las piezas más destacadas se encontraba el rarísimo Double Eagle de oro estadounidense de 1933, además de dos Liberty Head de 1913, conocida también como “V nickel”.

Después del golpe militar que acabó con su reinado, en 1952, las piezas de la colección fueron subastadas. El hecho de contar con alguna de estas piezas prestigia cualquier colección numismática de la actualidad.

Otra colección legendaria de monedas americanas era la que reunión el numismático Eric P. Newman, fallecido el pasado 15 de noviembre a la edad de 106 años. Se trataba de una colección tan completa que fue vendida en varias subastas, entre 2013 y 2014, y tras su muerte, por un importe superior a los 72 millones de dólares. En estas subastas se vendieron seis monedas que alcanzaron más de un millón de euros cada una.

La colección reunida por la familia Pogue, que incluye una excepcional selección de monedas estadounidenses de los siglos XVIII y XIX, contaba con piezas tan destacadas como el Capped Bust Half Eagle de 1822, de la que solo se conservan tres ejemplares, o el S Coronet Head Half Eagle de 1854, también una de las tres existentes.

La colección de la familia Pogue se está subastando en partes, al igual que sucedió con la colección Newman.

Gainesville News habla también de otra importante colección de la que se ha tenido noticia recientemente y cuyo propietario permanece en el anonimato. Se la conoce como Tyrant Collection, y abarca monedas de diversas civilizaciones, de un lapso de tiempo de 28 siglos, desde monedas antiguas y medievales hasta algunas piezas modernas.

Al propietario de esta colección le interesan sobre todo las monedas de oro grandes, en especial las que muestran la efigie del gobernante que regía en la época de su acuñación. Está organizada en función de la civilización o imperio que acuñó las monedas. Incluye, entre otras muchas piezas, una emisión completa de pruebas de monedas de oro y plata con la imagen del rey Eduardo VIII, de 1937.

Se estima que el valor de la colección asciende a varios cientos de millones de dólares, y se expondrá por primera vez al público en la Long Beach Expo Coin de 2018.

No puede cerrarse este repaso a las más importantes colecciones de la historia sin una referencia, en esta ocasión aportada por expertos numismáticos consultados por Oroinformación, a la conocida como Colección Huntington, reunida por el magnate estadounidense del ferrocarril Archer M. Huntington.

Se trata de una de las colecciones más completas de moneda española jamás reunidas. Contaba con piezas únicas, como los 50 excelentes que aparecen en la imagen de portada, tomada antes de la subasta de las 37.895 piezas de la colección en la casa Sotheby’s, en enero de 2012.

Una pieza única, valorada en millones de euros, que supuestamente fue adquirida por un coleccionista español, cuya identidad no se ha conocido.