Proyectan reabrir la mina de Gales de la que salía el oro de las alianzas reales

Veinte años después de su cierre, debido al agotamiento del yacimiento de oro, la mina de Clogau St David, en el norte de Gales, podría reabrir sus puertas a finales de este año. Se trata de una mina con mucho significado para la Monarquía británica, ya que proporcionaba el oro con el que se fabricaron las alianzas de boda de tres generaciones reales.

La relación de la mina de Clogau St David, cercana a la localidad galesa de Bontddu, con la Familia Real británica se extiende a lo largo de un siglo. Todo comenzó en 1911, cuando de ella se extrajo el oro con el que se fabricaron la corona, el cetro, el anillo y la espada del Rey Eduardo VIII. Un siglo después, en 2011, la alianza de boda que el Príncipe Guillermo puso en el dedo de Kate Middleton (ver imagen), también estaba hecha de oro procedente de la mina de Clogau.

Desde la boda de la Reina Madre, en 1923, todas las novias reales han lucido alianzas hechas de oro procedente de la mina galesa. Tanto la alianza de la Reina Madre como la de la Reina Isabel II (1947), la Princesa Margarita (1960), la Princesa Ana (1973) o Diana de Gales (1981), estaban elaboradas con oro de una misma pepita extraída en la mina de Clogau St David.

Tras la boda del Príncipe Carlos y Diana, en 1981, de la pepita original apenas quedaba una pequeña porción de 0,035 onzas (menos de un gramo), a todas luces insuficiente para una nueva boda real. Por ese motivo, en noviembre de 1981, la Legión Real Británica (organización formada tras la Primera Guerra Mundial por militares retirados y dedicada a homenajear a los caídos) obsequió a la Reina Isabel II con una nueva pepita de oro de Clogau St David, de 1,3 onzas (36 gramos) y 21 quilates, que se utilizaría para las siguientes bodas reales.

De esa nueva pepita galesa procede el oro que se utilizó para elaborar la alianza que el Príncipe Guillermo puso en el dedo de Kate Middleton el día de su boda, el 29 de abril de 2011.

La histórica mina cerró sus puertas en 1998, cuando comenzó a disminuir la cantidad de oro y las operaciones dejaron de ser rentables. Sin embargo, el pasado mes de diciembre, la compañía inglesa Alba Mineral Resources anunció la compra del 49% de la compañía Gold Mines of Wales Limited, propietaria de la explotación, y decidió continuar con las operaciones, “ya que se asienta sobre un enorme terreno inexplorado”, según señala la compañía en un comunicado.

El acuerdo incluye diversas áreas en las que podrían hallarse yacimientos de oro, además de antiguas explotaciones mineras, que ocupan en total una superficie de 106,94 km2.

Según Alba, “nuestro objetivo es que la mina de Clogau vuelva a producir e impulsar la exploración en zonas adyacentes de la región”, para lo que van a aprovechar su experiencia como operador de explotaciones mineras para contribuir a que Gold Mines of Wales desarrolle la nueva estrategia.

Para ello, la compañía cuenta con avanzadas tecnologías de mapeado, toma de muestras geológicas y escaneado magnético de la zona, para identificar posibles yacimientos en la propia mina de Clogau, a mayor profundidad, en las áreas adyacentes que hasta ahora no habían sido exploradas.

La compañía cree que existen muchas posibilidades de encontrar nuevas vetas de grado similar a las que han sido explotadas en la histórica mina. “Se trata de una ocasión única de encontrar altas concentraciones de oro en pleno corazón del Reino Unido, y el hecho de que sea oro galés supone un valor añadido, señaló el CEO de Alba, George Frangeskides.

El norte de Gales ha producido alrededor de 131.000 onzas de oro (3,7 Tm) desde comienzos del siglo XIX, de las que 81.000 onzas (2,3 Tm) proceden de la propia mina de Clogau St David.