Manipulación del mercado del oro: cómo perder 8.000 millones en 10 minutos

Alrededor de cuatro millones de onzas de oro cambiaron de manos en la mañana del pasado viernes, 10 de noviembre, provocando el mayor movimiento en el mercado del oro de los últimos 60 días, y una de las mayores caídas de precio de los últimos meses. Aunque no se conocen los autores de esta presunta manipulación, varios analistas sospechan que ha sido un movimiento orquestado por varios bancos de inversión.

El movimiento comenzó a las 11 de la mañana, hora local de Nueva York, cuando el mercado Comex registró en apenas 10 minutos operaciones que afectaban a un total de 40.000 contratos, cada uno de ellos por un valor de 100 onzas de oro. Esta sucesión de operaciones provocó una caída del 1,1% en el precio del oro, que bajó hasta los 1.274,20 dólares la onza.

El interés de los inversores se volvió inmediatamente hacia otros activos, como los bonos del Tesoro estadounidense: los rendimientos de los bonos a 10 años subieron al 2,40%, mientras que los de los bonos a 30 años se quedaron en el 2,88%.

El mercado no había registrado grandes alteraciones durante los dos meses anteriores, en los que el precio del oro había estado pugnando por volver a superar la barrera psicológica de los 1.300 dólares la onza, después de que las subidas de tipos de la Reserva Federal hubieran apoyado la demanda de bonos del Tesoro sobre la del propio oro.

La sucesión de operaciones en apenas 10 minutos provocó el pánico entre los inversores, que comenzaron a deshacer sus posiciones en oro: en la siguiente media hora se vendieron un total de 63.000 contratos.

Se desconoce quién estaba detrás de esos 40.000 contratos que se vendieron en unos pocos minutos. Las primeras ventas, además, se realizaron por debajo del precio acordado, por lo que el importe total de las operaciones pudo rondar los 8.000 millones de dólares.

Algunos analistas creen que pudo tratarse de una operación orquestada para manipular el mercado y hacer caer el precio del oro. Desde Heraeus Metals New York aseguraron a Bloomberg que no se habían producido noticias en el ámbito internacional que justificaran una caída de 10 dólares en el precio del oro, y aventuraron que podría deberse a que algún inversor con importantes posiciones quiso desencadenar un movimiento del mercado en determinada dirección.

Desde Sharps Pixley, el experto en metales preciosos Lawrie Williams advierte que esta venta masiva de oro papel que inundó el mercado el pasado viernes tenía el objetivo de provocar un serio hundimiento en el precio del oro, que al final se limitó a 10 dólares. En su opinión, “estas caídas relámpago de los precios de los metales preciosos parecen sucederse cada vez que observamos movimientos al alza en el precio del oro. No puede tratarse de una simple coincidencia.

Otro experto, Ed Steer, acusa en su blog a JPMorgan y otros bancos de inversión con importantes posiciones cortas en oro y plata, a quienes interesa que los precios caigan.

Ya ha habido ejemplos anteriores en los que se ha demostrado una manipulación a gran escala de los mercados y que se han resuelto con importantes multas a las entidades financieras responsables. Multas que, sin embargo, solo representan una pequeña parte de los beneficios obtenidos por la manipulación.

En los últimos meses se han registrado operaciones similares a la del pasado viernes, 10 de noviembre: el 2 de octubre, dos millones de onzas de oro cambiaron de manos en apenas cinco minutos, mientras que en agosto pasado, una cantidad similar se negoció en apenas un minuto, aunque en aquella ocasión el resultado fue una subida del precio del oro. Y en junio, cerca de 1,8 millones de onzas se negociaron también en un minuto. Hasta el momento no ha trascendido quién estuvo detrás de aquellas operaciones.

Si algo demuestran todas estas operaciones es la facilidad de manipulación que tiene el mercado del oro papel. En cambio, la posesión de oro físico asegura a los inversores el mantenimiento de su poder adquisitivo y la inversión en un activo refugio líquido que, al margen de los vaivenes del mercado a corto plazo, siempre acaba revalorizándose.