Los inversores siguen prefiriendo el oro como refugio antes que el bitcoin

La enorme volatilidad del bitcoin, con variaciones de precio de hasta 2.000 dólares, es una de las principales razones por las que la criptomoneda no puede ser comparable al oro.

Éste es el principal argumento de George Milling-Stanley, responsable de inversión en oro de State Global Advisors, para defender que el bitcoin no puede sustituir a este metal en su papel de activo refugio y protección.

La disparatada subida del bitcoin en lo que llevamos de año, que le llevó desde la paridad con la onza de oro a superar los 8.000 dólares, mientras que el precio del metal ha perdido empuje en las últimas semanas, tras haber rebasado los 1.300 dólares la onza, ha llevado a algunos analistas a considerar la desinversión en oro.

La teoría de que el bitcoin es más rentable y puede ejercer de valor refugio tan bien como el oro o mejor es, según Milling-Stanley, un “mito urbano, comparable al de la existencia de cocodrilos en las alcantarillas de Nueva York. He hablado con numerosos asesores financieros e inversores, y ninguno de ellos me ha dicho que vaya a vender su oro para comprar bitcoin”.

La divisa digital ha sufrido un importante rebote tras cuatro días de intensa presión vendedora que ha hundido el precio en casi 2.000 dólares, hasta cotizar, según Kitco, a 6.539,90 dólares la onza.

Para este analista, el bitcoin es una nueva moda especulativa que, muy probablemente, acabará mal para los inversores y que no puede ejercer de valor refugio como el oro. “No quiero que en mi cartera haya un activo que es 100 veces más volátil que el oro, señaló.

Otra cosa es la tecnología empleada para crear las divisas digitales, denominada blockchain, y que ya está siendo adoptada por algunas instituciones como la Royal Mint británica para realizar seguimientos del oro físico. En opinión de Milling-Stanley, la tecnología blockchain tiene el potencial de revolucionar los mercados financieros: el blockchain tiene mucho futuro, pero no creo que la mejor forma de aprovecharlo sean las criptomonedas. El bitcoin se está utilizando para financiar actividades criminales.

Respecto a la evolución del precio del oro, el analista cree que es cuestión de tiempo antes de que vuelva la tendencia alcista. En su opinión, la incertidumbre geopolítica está comenzando a pasar factura en los mercados de capitales, lo que atrae a los inversores hacia el oro, que es una inversión de carácter defensivo.

El oro siempre tendrá su sitio en una cartera debidamente diversificada y no tiene correlación con la caída de los mercados de capitales. Estoy convencido de que próximamente el oro volverá a subir y alcanzará los 1.350 dólares la onza para principios de año, concluyó.