Se dispara en las subastas el precio del arte y su valor en toneladas de oro

Decía Robert Hughes, uno de los más famosos críticos de arte de Estados Unidos fallecido en 2012, que “Aparte del de las drogas, el del arte es el mercado más grande y menos reglamentado del mundo”. Mercado que se ha disparado de nuevo con la venta de una obra atribuida a Leonardo Da Vinci “Salvator Mundi”, subastada por Christie’s en Nueva York por 450 millones de dólares. Su valor en oro sería al cambio actual de 349.922 onzas, es decir casi 11 toneladas de metal precioso.

La firma Sotheby’s ya marcó en 2012 un hito con el récord de 119,9 millones de dólares por la venta de la obra “El grito”, del pintor noruego Edvard Munch. Si en ese momento se hubiera abonado dicho cuadro con oro, el comprador del mismo tendría que haber pagado 72.727 onzas, es decir 2 toneladas.

Tres años después, el récord pagado por una obra de arte en subasta pública pertenecía a Picasso y una de sus obras de la serie “Mujeres de Argel”, por el que se pagaron 179,4 millones de dólares también en Christie's, en mayo de 2015. La obra del cotizadísimo pintor español hubiera sido pagada en oro poniendo sobre la mesa la cantidad de 163.090 onzas de oro, algo más de 5 toneladas.

En el mismo año, el récord subió hasta los 300 millones de dólares cuando el lienzo “Nafea faaa Ipoipo” (¿Cuándo te casarás conmigo?) de Paul Gauguin, pintado en 1892 en Tahití, se configuró como el cuadro más caro vendido hasta entonces de forma privada. El comprador catarí que lo adquirió podría haberlo abonado en el metal precioso que tanto gusta en el país de la península arábiga. Con el precio del oro a poco más de mil cien dólares la onza, la obra de Gauguin tendría una contrapartida de 272.727 onzas, unas 8 toneladas del rey de los metales.

Posiblemente, para un futuro no muy lejano, los galeristas, compradores coleccionistas e inversores de arte se plantearán la posibilidad de pagar sus adquisiciones a precio de oro, nunca mejor dicho.