Seis razones para confiar en el oro en 2017, según el Consejo Mundial

El Consejo Mundial del Oro es optimista respecto a la demanda mundial de oro durante 2017 y a su importancia como componente estratégico de las carteras De inversión. Así se desprende de su informe “Outlook 2017: Global economic trends and their impact on gold”, publicado el pasado 13 de enero.

“Creemos que el oro no sólo va a seguir siendo muy relevante como un componente estratégico de las carteras de inversión, sino que además existen razones de sobra para creer que la demanda de oro se va a incrementar en 2017. Ésta es la principal conclusión del estudio que analiza las perspectivas del oro en 2017, elaborado por Jim O’Sullivan (jefe de Economistas de EE UU en High Frequency Economics), John Nugoé (analista y ex director gerente de Reservas del Banco de Inglaterra) y David Mann (jefe de Economistas de Asia en Standard Chartered Bank).

Seis son las razones que aportan los economistas autores de este informe para pronosticar un aumento de la demanda: el incremento de los riesgos políticos y geopolíticos; la depreciación de la moneda; las expectativas de crecimiento de la inflación; los precios inflados de los mercados de valores; el crecimiento a largo plazo de Asia y la apertura de nuevos mercados. Unos factores que también van a influir en el precio del oro a lo largo de este año 2017.

En el capítulo de riesgos políticos, la primera de las razones, el informe apunta a las elecciones generales que se tienen que celebrar este año en Holanda, Francia y Alemania, junto a la negociación entre el Reino Unido y la Unión Europea para consumar el Brexit, lo que va a suponer una caída de la libra esterlina.

Respecto a Estados Unidos, los analistas autores del informe creen que existen grandes expectativas sobre el programa económico de la administración Trump, aunque existe cierta preocupación ante las tensiones geopolíticas que pueda desencadenar la política exterior del nuevo Gobierno.

Según el informe, “el oro es especialmente efectivo como refugio durante los tiempos de crisis sistémica, cuando los inversores tienden a huir de los activos de riesgo (…). El oro tiende a cotizar al alza, mejor que otros activos de gran liquidez, en periodos de crisis, y constituye un excelente proveedor de liquidez en caso de necesidad”.

La segunda razón es la devaluación de la moneda. Según el Consejo Mundial del Oro, “durante el pasado siglo, el oro ha superado ampliamente a las principales divisas como medio de cambio. Una de las razones es que el suministro disponible de oro tiene escasas variaciones a lo largo del tiempo -apenas un 2% al año, debido a la producción minera-. Por el contrario, el dinero fiduciario se puede imprimir en cantidades ilimitadas para apoyar las políticas monetarias” (ver gráfico).

Esta diferencia, apuntan los autores, resulta fundamental, ya que puede impulsar la demanda de inversiones en oro, debido al interés de éstos por preservar su capital ante la devaluación de las monedas.

Y ello, tanto a nivel particular (los inversores alemanes compraron 72,3 toneladas de lingotes y monedas de oro en los nueve primeros meses de 2016), como de los bancos centrales que, en opinión del Consejo, van a continuar comprando oro como medio de diversificar las reservas extranjeras durante 2017.

En tercer lugar, las expectativas de crecimiento de la inflación constituyen una buena noticia para el oro, ya que una tendencia alcista de la inflación impulsa la demanda de este metal, por tres razones:

- El oro ha sido, tradicionalmente, un medio de defensa contra la inflación.

- Una inflación más alta mantendrá las tasas de interés reales más bajas, lo que hará más atractivo al oro frente a otras inversiones.

- La inflación convierte a los bonos y otros activos de renta fija en menos atractivos para los inversores a largo plazo.

La cuarta razón aportada por este informe del Consejo Mundial del Oro apunta a la excesiva valoración de los mercados. De hecho, los autores consideran que, aunque los mercados de valores en EE UU han alcanzado máximos históricos, en muchos casos los precios han crecido porque los inversores han aumentado su exposición al riesgo en busca de beneficios en un entorno de bajos rendimientos.

Hasta ahora, los inversores han recurrido a los bancos para proteger el capital en caso de una corrección de los mercados de valores. En este entorno, el papel del oro para diversificar la cartera y atajar el riesgo resulta especialmente relevante.

El quinto argumento hace referencia al crecimiento a largo plazo que está experimentando el continente asiático. Al enriquecerse las economías de este continente, su demanda de oro se ha incrementado. Por ejemplo, la demanda de oro conjunta de India y China ha crecido desde principio de los años 90 de un 25% sobre la demanda mundial, a más del 50% en 2016. Y otros países como Vietnam, Tailandia y Corea del Sur también cuentan con pujantes mercados de oro.

Se calcula que la demanda conjunta de oro de Asia en 2017 va a suponer el 60% de la demanda global. Y se espera que en India o China va a seguir creciendo.

Por último, el sexto argumento que aporta el informe del Consejo Mundial del Oro se refiere a la apertura de nuevos mercados. Países como China o Japón están confiando una parte de sus fondos de pensiones al oro. Una tendencia que va a continuar en los mercados internacionales, donde los fondos de pensiones tienen que replantearse su estrategia de inversiones en un entorno de tipos bajos e incluso negativos. Todo esto, según el Consejo Mundial, va a desembocar en un aumento de la demanda mundial de oro.

Por otro lado, la aprobación del nuevo reglamento para inversiones de oro respetuosas con la Sharia va a cambiar las reglas del juego, al permitir que millones de nuevos inversores musulmanes comiencen a invertir en oro: Malasia, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Indonesia. Pakistán…

El informe del Consejo Mundial del Oro concluye con una serie de análisis parciales sobre las perspectivas para 2017 de las economías de Estados Unidos, Europa y Asia.