El nuevo impuesto indio aumenta la transparencia

La puesta en marcha, el 1 de julio, del nuevo impuesto sobre bienes y servicios en la India, afecta al mercado del oro, que sube su tributación del 12,2% actual al 13%.

La entrada en vigor del nuevo sistema fiscal en la India supone la sustitución de un complicado sistema de tributación regional por un simplificado y general impuesto sobre bienes y servicios (Goods & Services Tax, GST), en lo que constituye la mayor reforma fiscal en el país desde la liberalización de principios de los años 90.

Uno de los sectores que están siendo analizados con lupa ante la llegada del nuevo impuesto es el del oro, de vital importancia en la economía de la India, que es el segundo mayor consumidor de este metal, después de China, y cuyos flujos de demanda influyen en la evolución del precio del oro.

En este sentido, el Consejo Mundial del Oro publicó el 8 de junio un informe sobre el posible impacto de este nuevo impuesto en la industria del oro del país. Según este informe, la implantación del GST supone un incremento de la presión fiscal sobre los inversores y consumidores de oro desde el 12,2% (10% de impuesto de aduanas + 1% de impuesto especial + 1,2% de IVA) al 13% (10% de impuesto de aduanas + 3% de GST, que sustituye a los otros impuestos).

A esto habría que añadir un 18% del impuesto sobre servicios que gravan la manufacturación dentro de la cadena de suministros del oro, con lo que la tasa efectiva que los consumidores tendrán que soportar asciende al 13,5-14%, en función de si las joyas son manufacturadas por la propia empresa o es un servicio externo.

Transparencia

Para el Consejo Mundial del Oro, el nuevo impuesto proporciona una mayor transparencia a la cadena de suministros de la industria. Una industria que, hasta ahora, está muy fragmentada y dominada por comerciantes independientes que suelen engañar a los clientes ofreciendo piezas que en realidad contienen menos oro del que anuncian.

La aplicación de este nuevo impuesto va a acabar con esta mala práctica. A ello van a contribuir también las medidas adoptadas por el Bureau of Indian Standards, que va a imponer como obligatorio el sello de calidad en las piezas.

Según el informe, “el mercado indio del oro va a ser más organizado y transparente gracias al impuesto de bienes y servicios, y eso redunda en beneficio de los consumidores. Éstos van a poder confiar más en los productos que compran, lo que va a impulsar la demanda de oro durante los próximos años”.

Otra cuestión es cómo va a afectar el nuevo impuesto a sectores concretos como el del reciclaje de oro. Vender oro a un joyero es una transacción que, a partir de ahora, estará sujeta a gravamen. Por un lado, eso va a contribuir a que esta parte del mercado sea más transparente, pero con un coste: las autoridades fiscales van a saber quién ha vendido oro, y por cuánto.

Según el informe, “será interesante ver cómo responden los consumidores y comerciantes, respetando este impuesto o realizando las transacciones bajo el mostrador”.

El Consejo Mundial del Oro cree que este nuevo impuesto puede ayudar a consolidar el fragmentado sector del oro en la India, formado en su mayoría por pequeños negocios locales. De hecho, las cadenas de distribución nacionales y regionales apenas representan el 30% del mercado. En el sector de fabricación de joyas, el 95% del mercado está en manos de pequeños operadores.

La aplicación de un impuesto del 18% por la manufactura de joyería va a convencer a las grandes cadenas para realizar esos procesos dentro de la misma empresa, en vez de externalizarlos, lo que va a redundar en un proceso de consolidación del sector.

Reacción del mercado

De momento, la reacción del mercado al anuncio del impuesto ha sido positiva. Existía el temor de que este impuesto se elevara al 5% o incluso más, lo que podía haber perjudicado la demanda o haber animado a los consumidores a defraudar.

La tasa del 3% se ve como positiva, porque va a generar transparencia en los pequeños y medianos comercio. Y los grandes distribuidores están satisfechos, porque les va a permitir ganar cuota de mercado.

La conclusión del Consejo Mundial del Oro es que el GST va a provocar un efecto disruptivo a corto plazo, mientras la industria se adapta al nuevo régimen fiscal. En especial, los pequeños comerciantes y artesanos son quienes lo van a tener más complicado para adaptarse. Y la demanda se verá afectada al principio por la aplicación del nuevo tipo, e incluso puede existir la tentación, entre clientes y comerciantes, de sortear la presión fiscal y hacer las operaciones “bajo el mostrador”.

Pero las consecuencias, a medio y largo plazo, van a ser positivas:

-          El impuesto va a acabar con la doble tributación y va a incrementar y mejorar la eficiencia de la cadena de suministro.

-          Va a aumentar la transparencia de la industria del oro lo que, junto a la inclusión del sello de calidad, va a incrementar la confianza de los consumidores en los productos que compran, eliminando el fraude.

-          El conjunto de la economía india se va a reorganizar y a incrementar su transparencia y su crecimiento económico, ya que el crecimiento de los ingresos es el principal impulsor de la demanda de oro en la India.