El oro roba inversores a los mercados bursátiles

Con el precio del oro cada vez más cerca de los 1.300 dólares la onza y el panorama político internacional pendiente de numerosos frentes abiertos, cada vez más inversores abandonan los mercados de capitales para fijarse en el oro como valor refugio.

La actualidad política y financiera internacional en los últimos meses está apoyando la demanda de metales preciosos como valor refugio. En apenas tres días de cotización, a principios del mes de junio, el precio del oro ha crecido nada menos que 35 dólares la onza. La plata se está mostrando menos activa, pero es de esperar que, si continúa la tendencia al alza de los precios del oro, se vea arrastrada por este mercado alcista y supere el ritmo de crecimiento del oro.

Según el experto en metales preciosos Lawrie Williams en su blog de Sharps Pixley, el oro ha superado los 1.290 dólares la onza y va camino de romper la barrera de los 1.300 dólares en próximos días, en caso de un resultado inesperado en las elecciones británicas, y a pesar de que todo apunta a que la Reserva Federal va a anunciar un nuevo incremento de los tipos de interés en 25 puntos básicos la semana que viene.

Williams opina que un anuncio, por parte de la presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, de una ralentización de los planes de incremento de los tipos de interés, provocada por los decepcionantes datos sobre la economía estadounidense, podría suponer un impulso adicional para los precios del oro.

Y es que una subida de tipos de apenas 25 puntos básicos no es suficiente para afectar al precio del oro, ya que los tipos de interés permanecerán cerca del cero o incluso por debajo, lo que es positivo para el metal.

Esta coyuntura alcista del oro está afectando a los mercados de capitales en Europa y los Estados Unidos, que se muestran vulnerables a una posible caída, según apuntan diversos analistas.

Hasta los hedge funds, según apunta Bloomberg, podrían convencerse de que es necesario invertir en oro como un valor estable en caso de colapso de los mercados de capitales.

En opinión de Lawrie Williams, todo lo que está sucediendo en torno a la administración Trump (la declaración del ex director del FBI ante el Senado y la investigación sobre el propio Donald Trump) va a provocar un retraso en la votación en el Congreso de las medidas estrella del programa electoral del presidente.

“Y todo ello redunda en beneficio del oro: el nivel de 1.300 dólares la onza que se va alcanzar en próximos días o semanas es el punto de partida de una racha alcista que nadie sabe dónde puede acabar. Quizá en los 1.400 dólares la onza a finales de año, siempre y cuando no ocurra algún acontecimiento inesperado que podría precipitar aún más la subida”, apunta Williams.

Uno de estos eventos inesperados que apunta el articulista sería un “crash” bursátil que se lleve por delante el 50% o más del valor de las acciones, como predicen algunos analistas, en caso de que los hedge funds necesiten vender activos para conservar la liquidez.

“Esto ya sucedió en 2008 y podría suceder otra vez. Entonces, el precio del oro tuvo un rápido rebote e inició una subida que duró dos años y que lo llevó a alcanzar el precio más alto de su historia: los 1.900 dólares la onza en septiembre de 2011. ¿Se repetirá de nuevo la historia?”, señala Williams.