Rusia adquiere 34,6 toneladas de oro para sus reservas y se acerca a China

El Banco Central de Rusia ha continuado con su apuesta estratégica por el oro que lleva poniendo en práctica desde 2016 y ha incrementado sus reservas en 34,6 toneladas, para un total de 1.778,9 toneladas.

Según la lista que publica mensualmente el Consejo Mundial del Oro, con datos del Fondo Monetario Internacional, Rusia sigue siendo el séptimo país con mayores reservas (sexto, si tenemos en cuenta que el tercer lugar de la lista lo ocupa el propio FMI), por detrás de Estados Unidos (8.133,5 Tm), Alemania (3.373,7 Tm), FMI (2.814 Tm), Italia (2.451,8 Tm), Francia (2.435,9 Tm) y China (1.842,6 Tm).

Precisamente, la diferencia que separa a Rusia de China en la lista se ha ido reduciendo paulatinamente desde que el año pasado China dejara de comunicar la actualización de sus reservas de oro, al mismo tiempo que Rusia incrementaba su ritmo de compras, apostando por el valor estratégico del oro.

A cierre del pasado mes de diciembre, la diferencia entre las reservas de oro acumuladas por el Banco Popular de China y las del Banco de Rusia era de 227,4 toneladas. Sin embargo, las progresivas e ininterrumpidas operaciones mensuales de compra por parte de Rusia ha reducido esta diferencia a apenas 63,7 toneladas.

Los analistas dan por hecho que Rusia va a continuar aumentando sus reservas durante los próximos meses, por lo que es previsible que, a comienzos de 2018, Rusia adelante a China y se convierta en el quinto país del mundo por volumen de reservas de oro.

Además, el Banco Central de Rusia ha incrementado su ritmo de compras: las 34,6 toneladas adquiridas durante el pasado mes de octubre son la mayor cantidad adquirida en los últimos meses. De hecho, en septiembre compró 14,9 toneladas; en agosto, 13,6; y en julio, 9 toneladas. Ahora, en octubre, ha adquirido casi tanto oro como en los tres meses anteriores.

Turquía y la antigua URSS

También suele ser habitual que Turquía aparezca en segundo lugar en las operaciones mensuales de compras de oro para las reservas por parte de los bancos centrales del mundo. En este caso, el banco central turco ha aumentado sus reservas en 6,6 toneladas de oro. Conviene recordar, sin embargo, que no todas estas cantidades corresponden a compra de oro por parte del organismo bancario, sino que la legislación de Turquía obliga al banco central a aceptar oro de los bancos comerciales como parte de sus requisitos de capital.

Al margen de Turquía, el incremento de las reservas en oro se ha producido, como el mes pasado, en algunos países que formaron parte en su día de la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Es el caso de Kazajistán. El pasado mes de octubre, el Banco Central de Kazajistán aumentó sus reservas en 3,6 toneladas de oro, que elevan el total a 289,3 toneladas.

También Bielorrusia aumentó sus reservas en octubre, en este caso en 3,3 toneladas, que elevan el total a 46,5 toneladas. Y otra antigua república soviética que ha adquirido oro para sus reservas durante el pasado mes ha sido Kirguistán, un país cuyo Gobierno apuesta por el ahorro de sus ciudadanos en oro y que predica con el ejemplo. Las 2,2 toneladas de oro que ha adquirido en octubre elevan sus reservas a un total de 6,4 toneladas.

Además de las antiguas repúblicas de la URSS, también Catar ha realizado operaciones de compra de oro para sus reservas durante el pasado mes. En concreto, el emirato ha adquirido 3,1 toneladas de oro, que elevan sus reservas a 29,7 toneladas.

Pocas ventas

Por otro lado, pocos han sido los bancos centrales que han vendido parte de sus reservas de oro durante el pasado mes. Tayikistán se ha deshecho de 1,3 toneladas y se queda con 15,1; Venezuela reduce el total en 0,5 toneladas, hasta 187,6; y los Emiratos Árabes Unidos han vendido 0,1 toneladas y se quedan con 7,4.

En el caso de Venezuela, la falta de transparencia hace difícil saber si se trata de ventas directas para obtener liquidez con la que aliviar la penosa situación económica que atraviesa el país, o de una nueva operación de swap, como la realizada con Deutsche Bank, que permite al Gobierno de Nicolás Maduro obtener liquidez a cambio de parte de sus reservas de oro.

Según un reciente informe de la consultora Metals Focus, los bancos centrales van a seguir siendo compradores netos de oro a corto y medio plazo.