La demanda mundial de oro cae a 915 toneladas en el tercer trimestre

La demanda mundial de oro se ha reducido un 9% en el tercer trimestre del año con respecto al mismo periodo de 2016, hasta las 915 toneladas. En lo que llevamos de año, la demanda ha caído un 12%, aunque la cara positiva son los bancos centrales (+25%) y la inversión en lingotes y monedas (+17%).

Son datos del informe Gold Demand Trends correspondiente al tercer trimestre de 2017, publicado el pasado 9 de noviembre por el Consejo Mundial del Oro.

En el sector de la joyería, la recuperación que se había registrado en el primer semestre se ha detenido en el tercer trimestre, debido a los cambios regulatorios. En la India, uno de los principales mercados, la introducción del Impuesto sobre Bienes y Servicios (GST) y la aplicación a la industria joyera de la Ley de Prevención del Blanqueo de Capitales han reducido la demanda.

Desde el Consejo Mundial del Oro son, sin embargo, optimistas, respecto a la evolución futura del mercado y creen que el sector se recuperará en cuanto los clientes asuman estas nuevas normas.

En China, la demanda de joyería de oro se ha recuperado, totalizando 159,3 toneladas en el periodo, un 13% más que el año anterior, tras 10 trimestres consecutivos de caída. La demanda en lo que llevamos de año (472,4 toneladas) está en línea con la del mismo periodo de 2016 (465,5 Tm), aunque es un 15% más baja de la media de los cinco últimos años (187,1 Tm).

Inversión

En el apartado de inversión, el informe del Consejo Mundial del Oro subraya que la caída interanual de la demanda en el tercer trimestre del año (-28%) se debe a las cifras registradas en ETF (oro papel), que cayeron un 87% con respecto al año anterior, desde 144,3 a 18,9 Tm.

Sin embargo, la demanda de oro físico (lingotes y monedas) ha registrado un buen tercer trimestre y se ha incrementado en un 17% interanual, hasta las 222,3 Tm (por valor de 9.100 millones de dólares). Aun así, hay que poner esta cifra en contexto, ya que el tercer trimestre de 2016 registró el nivel más bajo de inversión en lingotes y monedas desde el primer trimestre de 2009.

La mayor contribución a este incremento de demanda vino del primer consumidor mundial de oro, China, con un incremento del 57%, hasta las 64,3 Tm. De hecho, las cifras de inversión en lingotes y monedas en China en lo que llevamos de año son las segundas más altas de su historia.

Según el Consejo Mundial del Oro, este incremento de la demanda en China viene dado por el temor de los inversores a una depreciación del yuan, a la perspectiva de un incremento de la inflación y a la escasez de alternativas de inversión, después de que el Gobierno haya impuesto restricciones al mercado inmobiliario.

En cambio, el trimestre ha sido más débil en cuanto a la demanda de oro físico en la India (segundo mayor consumidor global), que ha caído un 23% interanual, hasta las 31 Tm. Al igual que ocurrió en el sector de la joyería, los cambios regulatorios han influido en la reticencia de los inversores.

Por su parte, Turquía, otro de los tres mercados claves del oro, registró unas cifras que el informe califica de “impresionantes”. La demanda de lingotes y monedas totalizó 15 Tm en el tercer trimestre, triplicando las cifras del mismo periodo de 2016. La caída de la lira turca y las medidas adoptadas por el Gobierno de Erdogan para promover la inversión en otro entre los ciudadanos del país han sido los catalizadores del aumento.

En Europa, la inversión en oro físico en el tercer trimestre creció un 36% (hasta las 45,5 Tm) respecto al mismo periodo del año pasado. Como suele ser habitual, Alemania ha tirado de la demanda, con un incremento del 45% hasta las 25 Tm. A pesar de ello, desde el Consejo Mundial del Oro puntualizan que la cifra está por debajo de la media de inversión en oro físico en Alemania durante los últimos cinco años.

Peor es la cifra de demanda en Estados Unidos, que ha caído desde las 17,7 Tm en el tercer trimestre de 2016 a 7,3 Tm en este último trimestre. Dos factores han marcado este descenso: por un lado, el año 2016 fue excelente en términos de demanda de oro de inversión, por lo que la comparación interanual resulta desfavorable; por otro, el excelente desempeño del Índice S&P 500 ha atraído la atención de los inversores.

Bancos centrales

El sector oficial también registró un crecimiento de la demanda durante el tercer trimestre de un 25%, hasta las 111 Tm. El 90% de las compras realizadas tuvieron como protagonistas a solo tres bancos centrales: los de Rusia, Turquía y Kazajistán.

Rusia fue el principal comprador de oro durante el trimestre, acumulando un total de 63 Tm de oro, que elevaron sus reservas a 1.778,9 Tm. En 2017, el país ha incrementado sus reservas en 164 Tm, 35 más que en el mismo periodo de 2016 y superando al segundo mayor comprador, Turquía, en 112 Tm.

El Banco Central de Turquía, por su parte, incorporó 30,4 Tm de oro a sus reservas, que se elevaban a 167,4 Tm a finales del pasado mes de septiembre, 50 más que a finales del trimestre anterior.

Kazajistán compró 10,3 Tm de oro durante el tercer trimestre del año, continuando con una tendencia que se extiende durante todos los trimestres de los últimos cinco años. El total acumulado a cierre del tercer trimestre era de 185,3 Tm.

Tecnología

La demanda de oro por parte del sector tecnológico también se ha incrementado, en un 3%, arrastrado por el sector de la electrónica, cuya demanda ha crecido un 2%, hasta las 67,3 Tm. En conjunto, el sector tecnológico ha consumido 84,2 Tm de oro en el trimestre y 244,4 Tm en lo que llevamos de año 2017.

Suministro

En cuanto al suministro, la producción minera ha caído un 1% interanual, hasta las 841 Tm. Sin embargo, la producción en lo que llevamos de 2017 ha sido de 2.420 Tm, la más alta de la que existen registros.

El reciclaje de oro ha caído un 6%, hasta las 315,5 Tm, lo que ha provocado que el suministro total descienda un 2%, hasta las 1.146,4 Tm.

En el caso de China, el primer productor mundial de oro, ha registrado el quinto declive interanual consecutivo en este tercer trimestre. La nueva regulación medioambiental, que prohíbe el uso del cianuro en las explotaciones, ha influido en esta caída.

En Canadá, la producción ha crecido un 10% interanual y en Argentina un 15%, lo que ha compensado la caída en Tanzania (un 15% menos, debido a los problemas entre el Gobierno y las compañías mineras) y en otros países africanos.