El debate sobre más royalties impacta en la minería australiana

En los últimos meses, la región aurífera más importante de Australia, Australia Occidental, se ha visto sumida en un intenso debate político que ha acabado afectando a la producción de las minas de oro de la zona, tras las movilizaciones de los trabajadores en defensa de sus empleos. La cuestión que se debate es: ¿hasta qué punto podría impactar la subida de royalties en la producción minera australiana?

La respuesta corre a cargo de Metals Focus, consultora especializada en metales preciosos que, en la última edición de su publicación Precious Metals Weekly, analiza todas las implicaciones del caso.

Como indica en el informe, el segundo intento del Gobierno de Australia Occidental de incrementar los royalties cobrados a las compañías mineras de oro fracasó la semana pasada en el Parlamento y todo apunta a que no se producirá un tercer intento.

La primera propuesta, incluida en los presupuestos presentados el pasado mes de septiembre, estimaba que la subida de royalties permitiría generar, entre enero de 2018 y junio de 2021, ingresos extra por valor de 295 millones de dólares USA, que contribuyeran a reducir el enorme déficit presupuestario del estado.

La subida suponía incrementar los royalties mensuales pagados por las compañías mineras sobre el mineral extraído del 2,5 al 3,75% siempre y cuando el precio del oro superara los 905 dólares la onza.

Además, las autoridades proponían eliminar la exención de royalties por las 2.000 primeras onzas de oro extraídas en las minas que produjeran más de 2.500 onzas anuales. Esta primera propuesta fue bloqueada el pasado mes de octubre por la oposición en el Parlamento.

En su lugar, el Gobierno de Australia Occidental volvió a llevar al Parlamento una versión revisada de la medida, que de nuevo fue rechazada. En esta segunda versión, los royalties permanecían sin cambios, aunque el umbral se incrementaba desde los 905 a los 1.055 dólares la onza.

Además, se introducía un paquete de “asistencia financiera al oro”, que incluía un reembolso del 1,25% en royalties para activos marginales, en los que los costes totales de producción (AISC) superaran el 85% del precio del oro. Es decir, en las explotaciones menos rentables desde el punto de vista económico.

En opinión de Metals Focus, aunque estas revisiones hubieran tenido un limitado impacto en la industria minera, debido a la situación de elevado precio del oro, durante 2013 y 2014, cuando el precio estaba más bajo, podrían haber sido positivas.

En estos dos años, las mencionadas ayudas incluidas en la segunda versión del paquete legislativo habrían supuesto que alrededor del 30-40% de la producción de oro habría estado bonificada con el reembolso de royalties.

Además, con el precio del oro por debajo de los 1.055 dólares la onza durante el 45% del periodo (aunque nunca por debajo de los 905 dólares), el resto de la industria también se habría beneficiado del compromiso de reducción de royalties durante un tiempo.

Australia Occidental es un importante productor de oro. Se calcula que desde principios de la década de los 90 ha producido entre el 65 y el 75% del oro extraído en toda Australia. En 2016, Australia Occidental, de ser independiente, se habría situado como el quinto mayor productor mundial de oro, por delante de Sudáfrica.

Según los cálculos de Metals Focus, la modificación de la política de royalties aplicada a la producción de 2017 habría incrementado los costes de las compañías mineras en 75,3 millones de dólares y los costes totales (AISC) en 13,5 dólares la onza, un 1,5%.

Durante el último año fiscal 2016-2017, las compañías mineras de oro han aportado un total de 198 millones de dólares, así que la medida implicaba un incremento considerable.

En comparación, las compañías que extraen mineral de hierro aportaron al estado más de 3.500 millones de dólares en royalties, una cantidad mayor debido a que el volumen de la producción de hierro es también mayor, pero también por la tasa de royalties más alta (un 7,5% frente al 2,5% del oro), que se debe a que el mineral se exporta en un estado mucho menos refinado.

En opinión de los analistas de Metals Focus, el hipotético incremento de los royalties que tienen que pagar las compañías mineras no afectaría a corto plazo a la producción minera. Sin embargo, a largo plazo provocaría una reducción del presupuesto destinado a la exploración y al desarrollo de proyectos.

Aunque Australia, Canadá y los Estados Unidos han recibido, durante la pasada década, un porcentaje desproporcionado de los presupuestos globales destinados a la exploración, Australia Occidental ha sido incapaz de superar su producción máxima, alcanzada en 1998.

Por ello, y a expensas de lo que pudiera suceder tras la exploración completa de la región de Pilbara, la producción de oro de Australia Occidental podría estar entrando en un periodo de declive durante los próximos años.

Con estos datos a la vista, desde Metals Focus apuntan que el gobierno regional debería trabajar para apoyar a una industria que proporciona una cifra significativa de puestos de trabajo, en vez de imponerle tasas más altas que aceleren su declive.