Asia y su importante papel en el mercado internacional del oro

La cultura y la vida cotidiana en Asia están fuertemente vinculadas al oro. Sin embargo, su participación en el mercado internacional del oro es relativamente reciente.

En un artículo firmado por Albert Chang, CEO de la Singapore Bullion Market Association, en el último número de la revista Crucible, editada por la propia asociación, se analiza la evolución del mercado del oro en los países asiáticos.

Según Chang, el oro se ha utilizado como medio de pago en Asia desde hace siglos, aunque el papel que ha desempeñado el mercado del oro asiático a escala global ha sido muy poco significativo y solo ha comenzado a tener cierta actividad en los últimos 20 años.

“En concreto, las economías en desarrollo del Sudeste Asiático cuentan con unos mercados de metales preciosos muy ricos y diversos, que están muy poco desarrollados”, asegura el CEO de la SBMA.

Como recuerda el artículo, el actual mercado del oro cuenta con poco más de 40 años de existencia, desde que en 1971 el presidente estadounidense Richard Nixon pusiera fin a la convertibilidad del dólar en oro.

Londres era la excepción, ya que era el principal mercado mundial desde los tiempos en que el comercio de oro era una actividad exclusiva, limitada a los gobiernos, las familias imperiales y los multimillonarios. El resto del mundo se ha ido sumando poco a poco, pero en Asia, según Chang, aún queda camino por recorrer.

El proceso de apertura del mercado del oro en Asia ha sido largo y lento. La inversión en monedas de oro comenzó a popularizarse con la aparición de los bullion como el krugerrand sudafricano (1967) o la Hoja de Arce de la Royal Canadian Mint (1979).

Sin embargo, los hitos más importantes en este proceso han sido la creación del mercado del oro de China y de la Shanghai Gold Exchange.

En China, la inversión en oro se popularizó a partir de la introducción del Plan de Acumulación de Oro del banco ICBC, que se convirtió en el producto minorista más contratado del país, y que había sido ensayado con éxito una década antes en Japón. Ello animó a las demás entidades financieras a crear productos similares.

Joyería de oro

En el ámbito de la joyería, también en China, el mercado se ha dinamizado a partir de la introducción de las piezas de oro de 18 quilates, que permitió la creación de una nueva categoría de joyería, y el cambio de las ventas al peso por las ventas por piezas en el negocio de joyería de oro puro. Ello permitió una ampliación de los márgenes de beneficio, que ha conducido a una mejora de la calidad de los diseños y del proceso de venta.

Desde entonces, Asia se ha convertido en el elemento dinamizador de la demanda global de oro, hasta el punto de que Extremo Oriente y el subcontinente indio acaparan más del 70% de la inversión global en lingotes de oro. Además, y según datos de Thomson Reuters, alrededor del 50% del oro reciclado en el mundo procede de Asia.

Regulación

En opinión de Chang, es necesario que los organismos reguladores de los distintos países se convenzan de que es necesario eliminar las barreras que actualmente existen en la inversión en oro y en el movimiento de los productos del sector de la joyería.

“Una liberalización que resulta positiva y que beneficiaría a todos los actores de la industria y, en especial, a los inversores y los amantes de las joyas, sobre todo en el Sudeste Asiático, donde la legislación fiscal sobre el comercio de metales preciosos y otras normas dificultan las transacciones, opina el CEO de la SBMA.

Entre las medidas necesarias, Chang cita la eliminación o rebaja del impuesto de aduanas, y la aplicación de procedimientos más transparentes en las aduanas y en la documentación.

Un ejemplo de diálogo fructífero con las autoridades fue la eliminación del Impuesto sobre Bienes y Servicios (GST) para los metales de inversión por parte del Gobierno de Singapur, en octubre de 2012, para impulsar la creación de un mercado de metales preciosos en el país.

“Un mercado del oro más abierto permitiría crear empleo, contribuir al Producto Interior Bruto y añadir dinamismo al sector financiero. Más importante aún: ayudaría a satisfacer la sed de los consumidores por el oro físico, especialmente entre las economías emergentes de Asia, en las que una floreciente clase media está impulsando la demanda de productos de oro, concluye Chang.