El precio del paladio baja, pero a los mínimos más altos de la última década

El paladio registró el pasado 25 de enero su precio máximo, 1.360,25 dólares la onza. Desde entonces, el metal ha caído un 20% y se ha instalado en territorio bajista. Pese a ello, su suelo actual parece mucho más sólido, ya que se encuentra más de un 40% por encima de la media de los últimos 10 años.

El pasado lunes, 9 de abril, el precio del paladio subió más de un 3%, tras haber registrado su nivel mínimo de los últimos ocho meses. De los metales preciosos, el paladio es el que tiene un componente industrial más potente, ya que se utiliza en numerosos procesos industriales (fabricación de catalizadores, industria química…).

Por este componente industrial, la perspectiva de que se desencadenara una guerra comercial entre los Estados Unidos y China puso muy nerviosos a los inversores en este metal, que iniciaron una oleada de ventas que ha afectado al metal.

Desde el banco Mitsubishi justifican este temor de los inversores en que China es el principal demandante de paladio en el sector de la automoción y los Estados Unidos, el segundo. Las posibilidades de una guerra comercial entre ambos que pudiera significar la imposición de aranceles en las importaciones de vehículos resulta muy preocupante para el sector, ya que compromete la futura demanda del metal.

Ahora mismo, el paladio se encuentra lejos de los niveles que alcanzó en 2017, año en el que fue el metal precioso que más se revalorizó, un 56%, marcando una diferencia histórica de casi 155 dólares la onza respecto al precio del platino.

En enero pasado, el precio del paladio alcanzó un nivel que superó el doble del precio medio de los dos años anteriores, impulsado por las apuestas de los inversores en la New York Mercantile Exchange (Nymex), la Bolsa de Materias Primas de Nueva York.

Desde entonces, su precio ha perdido una quinta parte, aunque el metal se mantiene en un suelo de entre 900 y 910 dólares la onza. La subida del pasado lunes estuvo impulsada por las sanciones impuestas a Rusia, que es el mayor productor mundial de este metal, lo que animó a los especuladores a invertir de nuevo en paladio.

Los analistas confían en que el metal se mantenga en torno a los 900 dólares la onza, debido al déficit entre el suministro y la demanda, una situación que se viene dando en el mercado del paladio durante los últimos diez años y va a continuar durante este año.

La media del precio del paladio durante los últimos diez años es de 635 dólares la onza, por lo que los niveles actuales, aunque bajos respecto a los máximos del año pasado y comienzos de 2018, suponen un importante salto adelante.

Metals Focus

De la misma opinión son los analistas de Metals Focus, la consultora especializada en metales preciosos. En su informe Precious Metals Weekly, apuntan que el paladio es vulnerable a nuevas bajadas de precio durante los próximos meses.

“Los mercados de capitales están en un buen momento y sus perspectivas sobre la economía estadounidense y otros mercados clave son muy optimistas, lo que va a incrementar las ganancias. De todas formas, aunque nuestra visión de la economía global es bastante optimista, creemos que el consenso sobre su evolución es prematuro, ya que habrá nuevas correcciones en los mercados de capitales globales y momentos de volatilidad a lo largo del año, lo que va a afectar de forma negativa al paladio”, señalan en el informe.

Una presión a la baja que la consultora considera que va a ser temporal, ya que los fundamentos del paladio siguen siendo firmes, lo que va a provocar que los inversores reconsideren su posición.

“El principal factor a favor del paladio es el constante aumento de la demanda en el sector de catalizadores, que acaparó casi el 80% del total en 2017. Aunque el porcentaje de crecimiento va a ser menor este año, parte de una base mucho más alta. Y a pesar de la preocupación sobre el suministro futuro de paladio por parte de la industria, vemos una amenaza muy limitada en cuanto a la sustitución del platino por otros metales, concluyen.