Los metales preciosos subirán un 3% en 2018, según el Banco Mundial

El precio de los metales preciosos va a crecer un 3% durante el presente año 2018, según las previsiones del Banco Mundial. La evolución va a oscilar entre el 4% de aumento del precio del platino y el 3% del oro, y la leve caída del precio de la plata.

El informe Commodity Markets Outlook, publicado por el Banco Mundial, revela que el Índice de Precios de los Metales Preciosos ha crecido un 4% durante el primer trimestre del año, en comparación con el último trimestre del año anterior, después del incremento marginal que registró en 2017.

El precio del oro creció un 4%, hasta los 1.329 dólares la onza de media, mientras que el del platino lo hizo un 6%, debido al mayor interés de los inversores y a las expectativas de crecimiento de la inflación, la creciente tensión geopolítica y la debilidad del dólar estadounidense. Por su parte, el precio de la plata creció de forma marginal, debido a una demanda industrial algo más baja de lo previsto.

Los precios se comportaron de forma bastante estable durante el primer trimestre del año, siguiendo la senda marcada por la divisa estadounidense, que se comportó de forma razonablemente estable.

Según señala el informe del Banco Mundial, a pesar de que las subidas de tipos de interés en los Estados Unidos suelen provocar una caída en la demanda de oro por parte de los inversores, debido a su falta de rendimientos, la subida de tipos que aprobó la Reserva Federal el pasado 21 de marzo apenas tuvo impacto en el precio del oro, ya que había sido descontada hacía tiempo por el mercado.

Otro hecho destacado del primer trimestre de 2018 que subraya el Banco Mundial en su informe es la acusada caída en la cifra de importaciones de oro por parte de la India. Un dato significativo, ya que la India acapara más de la cuarta parte del consumo global de joyería de oro.

En cuanto al suministro procedente de las minas, el informe subraya que creció en 2017 por noveno año consecutivo, con incrementos en todas las regiones excepto en China, el primer productor mundial, debido a que el endurecimiento de la legislación medioambiental ha conducido al cierre de algunas minas.

“Sin embargo, a largo plazo, las compañías mineras se enfrentan al crecimiento de los costes de producción y desarrollo, así como al descenso en la concentración de oro en el mineral extraído en las minas actuales”, apuntan en el informe.

En el caso del platino, el precio se incrementó un 6% en el primer trimestre como consecuencia del aumento de la demanda de este metal por parte de los inversores y de la esperada reducción del suministro minero procedente de Sudáfrica (primer productor mundial de platino), debido a la debilidad de la inversión en producción y a la revalorización de la divisa del país, el rand, que ha incrementado los costes de producción.

El informe apunta también la reducción de la demanda de platino por parte del sector de automoción, el principal consumidor de este metal, debido a la caída de las ventas de vehículos diésel tras el “dieselgate” de Volkswagen y la sentencia en Alemania que autoriza a los ayuntamientos a prohibir la circulación de vehículos diésel.

En cuanto a la plata, su precio registró una leve subida, impulsada por la caída de la producción minera y a pesar de la debilidad de la demanda de inversión, en comparación con el oro y el platino.

La ratio oro/plata ha subido por encima de 80, muy por encima de la media de los últimos 30 años, que estaba en 67, debido a la preocupación de los inversores por el impacto negativo en la actividad industrial de la posible guerra comercial entre los Estados Unidos y China.

Una cuestión que, según el Banco Mundial, afecta especialmente a la plata, ya que más de la mitad de su demanda procede del sector industrial. La demanda de los sectores fotovoltaico y electrónico sigue siendo importante, aunque está presionada a la baja por la tendencia de las empresas a acelerar la investigación de procesos más eficientes que permitan reducir el volumen de plata consumida.

En conjunto, desde el Banco Mundial estiman que los metales preciosos van a subir un 3% en 2018, aunque con divergencias: el precio del oro subirá un 3%, sustentado por una firme demanda de inversión; el del platino crecerá un 4%, debido a la reducción del suministro minero; y el precio de la plata caerá ligeramente, debido a la reducción de la demanda industrial.

Entre los factores que podrían modificar al alza estas estimaciones se incluye el agravamiento de las tensiones geopolíticas, la ralentización de las subidas de tipos de interés por parte de los bancos centrales o a la mayor debilidad del dólar.

Los factores que podrían lastrar estas previsiones vienen dados por el mayor crecimiento económico, la subida de los mercados de capitales, el fortalecimiento del dólar y la relajación de las tensiones geopolíticas.