La producción de oro en las minas, en su nivel más bajo desde la crisis de 2008

La producción de oro procedente de la minería ha descendido de forma dramática durante 2017 lo que, junto al aumento del interés de los inversores por su carácter de valor refugio a tenor de la situación geopolítica mundial, está contribuyendo a incrementar el precio del metal.

El suministro de oro procedente de la minería se encuentra en su nivel más bajo desde la pasada crisis financiera, mientras que las tensiones geopolíticas internacionales son cada vez mayores. Éstas son las principales conclusiones del informe publicado por el Australia and New Zealand Banking Group (ANZ).

Según Daniel Hynes, jefe de estrategia de commodities, la producción de oro procedente de la minería ha caído un 2% durante los primeros cinco meses del año, con respecto al mineral extraído en el mismo periodo de 2016. Solo en el mes de mayo, la producción fue un 3,1% inferior a la de un año antes.

Entre los factores que explican esta caída de la producción se encuentran los cambios en la política minera de los gobiernos de los países productores que, en muchos casos, han creado incertidumbre en las empresas mineras y han afectado a la producción.

En Indonesia, por ejemplo, el Gobierno ha comenzado a aplicar nuevos permisos de minería y exportación, que han provocado que la compañía Freeport cierre la mina de Grasberg (en la imagen), una de las mayores del mundo, que en su mejor momento llegó a extraer el 2% de la producción global anual de oro.

En Tanzania, la incertidumbre es cada vez mayor, después de que las autoridades hayan anunciado un importante cambio en su política de recursos, que contempla un incremento de los royalties que recibe el Gobierno.

En la República Sudafricana, la industria minera del oro se encuentra en pleno declive, mientras el Gobierno quiere introducir cambios en la política de propiedad de las compañías que explotan las minas.

Según Hynes, “mientras se mantengan estos condicionantes para los inversores, es muy improbable que contemplemos un rebote de la producción minera en el futuro próximo”.

Al mismo tiempo que la producción decrece, la demanda de oro por parte de los consumidores no deja de crecer: según los datos del Consejo Mundial del Oro, la demanda global de lingotes y monedas de oro creció un 13% en el segundo trimestre de 2017, impulsado por un crecimiento del 56% en la demanda procedente de China, el primer consumidor mundial de oro.

El precio del oro está experimentando subidas en los últimos días debido al llamado “efecto refugio”, provocado por la creciente tensión geopolítica derivada de las tensiones entre Estados Unidos y Corea del Norte, y los indicios de que el presidente estadounidense, Donald Trump, tiene intención de abandonar el acuerdo nuclear con Irán.

Con estas perspectivas, desde ANZ mantienen su previsión de precio del oro a tres meses en 1.300 dólares la onza.