Según Mariano Rajoy, “hay que ahorrar y crearse planes de pensiones propios”

No fue en la tribuna pública del Congreso de Diputados, sino en la del diario ABC, en el madrileño Casino de la calle Alcalá, donde hace tan sólo cinco días el presidente de Gobierno Mariano Rajoy Brey se dirigió al numeroso público asistente para dejar caer la frase del año: “los poderes públicos deben incentivar un ahorro a largo plazo, que sirva como complemento de la pensión pública…”

Fue un anticipo a lo aprobado en el Consejo de Ministros del viernes 9 de febrero, un Real Decreto que “que permitirá a las personas que ahorran en planes y fondos de pensiones recuperar todo o parte de lo ahorrado a partir de los diez años de la aportación". Además, como gran acicate, las comisiones que los ahorradores pagan a las entidades gestoras “se van a rebajar muy sensiblemente”.

Rajoy remarcó en la tribuna de ABC que el sistema de pensiones público está garantizado por el Estado y que es compatible con la iniciativa privada del ahorro. Los planes de pensiones, recordó, existen en España desde hace treinta años, y más de ocho millones de personas disponen de uno en la actualidad, con un ahorro acumulado de más de 100.000 millones de euros. La reforma aprobada, “intenta incentivar ese ahorro, apela a la responsabilidad individual y da más libertad y garantías al ahorrador, que puede disponer antes de su dinero”.

Desde este mismo espacio, Oroinformación ha venido apoyando desde el primer día la necesidad imperiosa del ahorro como medio de salvaguardar el futuro incierto que se cierne sobre el porvenir de las pensiones.

La diversificación del ahorro e inversión, canalizada en la opción de los metales preciosos, sobre todo el oro, es la línea recomendada.

El pasado año destacábamos las palabras del presidente de la Sociedad Española de Metales Preciosos de Inversión, Gabriel Ruiz Ramírez, durante su intervención en un foro abierto del periódico Libertad Digital, en el que se atrevió a afirmar que “las pensiones son un engaño sistemático. La gente no quiere ver el problema de las pensiones, pero los años van pasando y la población va envejeciendo. Es un problema que va a llegar sí o sí. De aquí a 20 años vamos a ser más las personas que nos jubilemos que las que estén trabajando. El sistema de reparto de las pensiones es un sistema piramidal", aseveró.

Y no se equivocaba ni un ápice: un sistema piramidal según el cual los trabajadores que se van sumando, pocos y muy lentamente, a la estructura laboral, van sosteniendo a los que ya dejaron de serlo, a los jubilados que van creciendo de manera alarmante y exponencial. De tal manera que si mantenemos el ritmo actual, de aquí a 20/25 años, habrá más retirados que personal laboral.

El gobierno español anima ahora a “estimular el ahorro”, dejando a un lado una política de consumo, además de apostar por planes de pensiones privados que puedan sostener ese futuro incierto de las pensiones estatales.

Lo que este gobierno y, por supuesto, la oposición, deberían conocer es que, desde hace decenios, los países occidentales e industrializados llevan preparándose para el futuro buscando fórmulas basadas en la economía privada, en la adopción de planes (muchos de ellos basados en oro o plata) que fluyan paralelos o en lugar de los criterios estatales: ahorre usted por sí mismo, no espere a que papá estado le saque las castañas del fuego. A lo mejor, va y se quema por exceso de confianza en las estructuras de los Pactos de Toledo y cía.

A nadie se le escapa que, en los momentos actuales, este plan de ahorro y apoyo a la búsqueda de opciones privadas del Sr. Rajoy, es un proyecto evidentemente político con miras a contrarrestar las escasas estimaciones de voto para unas hipotéticas futuras elecciones generales, según el barómetro del CIS del pasado enero, en el que Ciudadanos adelantaría al Partido Popular en intención de voto directo, además de bajar porcentualmente al 26% y dejar sólo un pequeño margen de un 3% respecto al PSOE, cuando hasta hace no mucho el partido que lidera Rajoy aventajaba en 15 puntos al de Pedro Sánchez.

Aún así, bienvenida sea la apuesta gubernamental por el ahorro y la demanda de planes de pensiones privados. Pero, cuidado, la amenaza no cesa, pues entidades bancarias, aseguradoras y chiringuitos varios llevan saliendo de cacería de incautos desde hace 30 años.

Me refiero a esos planes sustentados por bonitos documentos que, realmente, no tienen más soporte que el sello de la entidad que lo emite. Luego, las sorpresas, cargos de apertura y cierre de las operaciones, difícil rescate cuando se necesita, aunque ahora el Real Decreto prevé el recate a los diez años y con ligera rebaja de comisiones. Pero aún así, siempre tendrá exclusivamente un documento, un papel.

Por el contrario, si nuestra opción pasa por diversificar nuestros ahorros y fijar un plan basado en la compra de metales preciosos, el resultado ofrece un desenlace muy positivo para el oro, demostrando que es una excelente elección para ayudar a planificar una jubilación, si bien hay que tener muy en cuenta que revalorizaciones pasadas no garantizan que el comportamiento del oro vaya a ser la misma en el futuro.

Gracias, Sr. Rajoy, por apoyar desde Moncloa la excelente costumbre del ahorro y la elección de planes que ofrezcan resultados ciertos a futuro.

El oro es un buen plan de aquí a 10 años y 20 y 30…