Un inversor prudente ha de ser un inversor paciente, lo contrario es especulación

En lugar de enumerar los “10 consejos milagrosos” para una inversión eficiente y rentable por enésima vez, nos hemos fijado en la línea de un interesante artículo publicado recientemente en una web francesa (https://www.achat-or-et-argent.fr) especializada en metales preciosos dirigida por Jérémie Fhal.

Según la publicación francesa, hay que centrarse en tres reglas básicas que tienen sentido basadas en el momento más oportuno para vender o comprar, que de hecho es la base de la inversión.

Inicia sus primeras líneas este mensaje a los inversores con el consejo de que “los precios del oro y la plata no deben consultarse a diario”. De acuerdo, si se piensa en inversión y no en especulación es absurdo “mercadear” con miras a la menor sacudida de los precios de los metales preciosos. Esta es una lección que muchos inversores han aprendido a costa de leñazos, de subidas y bajadas inmediatas. Ese tipo de compras están muy alejadas de la filosofía inversora y muy cercanas a las políticas del pelotazo.

El artículo citado continúa con una llamada: “No tengas miedo de la volatilidad de un activo”.  Para después afirmar el autor que “Las instituciones bancarias juegan un papel importante en la volatilidad del oro y la plata a través de la emisión de productos con presumible respaldo de oro, como los ETF. Esta creación se realiza independientemente de la producción física de oro, lo que implica que definitivamente hay más papel dorado que oro físico. Cuando los precios suben bruscamente, a menudo tenemos estas escaladas a la acción de los banqueros que cierran sus posiciones después de señalar que el aumento en los precios no se puede contrarrestar con su simple acción”.

Por el contrario, las correcciones que generalmente ocurren después de un período de aumentos de precios son atribuibles a los comerciantes que navegan en este aumento y venden en grandes cantidades.

Las instituciones bancarias no tienen interés en ver a sus clientes potenciales enfocarse demasiado en los metales preciosos, de ahí su deseo de no frenar su volatilidad, sino todo lo contrario. Como resultado, empujan a los titulares a ceder sus fondos cotizados o productos financieros tipo ETF, mientras animan a los neófitos a adquirirlos sin mayores explicaciones de lo que hay de trasfondo: mucho oro papel, pero poco oro físico que los respalde. Por otra parte, esta estrategia impulsa a menudo a vendedores de oro físicos novatos a vender durante una fase de corrección porque son víctimas de su impaciencia.

Este tipo de comportamiento se observa en tiempos de inestabilidad económica, lo que impide que los principales interesados ​​obtengan ganancias dignas de ese nombre.

Como se menciona anteriormente el articulista de “Achat-or-et-argent”, “los banqueros no se interesan en la inversión en metales preciosos porque la parte de su riqueza inmovilizada en oro o plata es una pérdida de ingresos para ellos”. Especialmente porque los inversores que han aprovechado el interés de invertir en metales preciosos rara vez regresan a los bancos.

La única excepción a esta regla es observable en los períodos anteriores a una corrección, los banqueros después cambian su tono. Ese fue el caso que ocurrió en 2011, cuando la onza de plata flirteó con los 50 dólares antes de caer estrepitosamente. Este tipo de variación brutal hizo perder una gran cantidad de dinero a aquellos que tuvieron la desgracia de escuchar los cánticos de sirena, provenientes desde oponentes feroces a la inversión en oro.

Si un ahorrador o inversor en metales preciosos sigue estas tres reglas básicas mientras permanece atento e invierte en un momento en que el oro y / o la plata no puntúan demasiado, no correrá el riesgo de perder su inversión, sino que la verá fructificada.

Piensen en lingotes o bullion, en cualquiera de sus tamaños o tipos, pero piensen siempre a medio y largo plazo. No olviden la máxima de que “Un inversor prudente ha de ser un inversor paciente".