El bagel de los 1.000 dólares: coronado con copos de oro y gelatina de vino

Nueva York es sin duda una de las ciudades estadounidenses que más excentricidades ofrecen a sus ciudadanos y visitantes. Podría ser considerada como "un parque temático para los más ricos", quienes encontrarán en la llamada Gran Manzana numerosas y variopintas formas de gastar su dinero sin aburrirse. Dentro de esta exclusiva oferta encontramos un nuevo producto: un bagel coronado con copos de oro y gelatina de vino que cuesta la friolera de 1.000 dólares.

El Hotel Westin New York, situado en la mítica Times Square, ha anunciado que desde este mes ofrece en su carta un bagel -el típico bollo de pan con un agujero en el centro- relleno de queso crema de trufa blanca y coronado de copos de oro. Un extravagante desayuno por el que los comensales pagarán nada menos que 1.000 dólares.

En concreto, este bagel está relleno de queso crema de trufa blanca de Alba -originaria de Italia, es una de las más apreciadas en gastronomía y de las más caras-, gelatina de Riesling -vino alemán de uva blanca del mismo nombre, la variedad estrella de la viticultura germana-; con bayas de goji -considerado un superalimento por sus propiedades antioxidantes y nutriente-; y copos de pan de oro -lo que realmente hace único a este deslumbrante bagel.  

El Westin New York ofrece su lujoso bagel exclusivamente durante el horario de desayuno, ya sea servido en restaurante o mediante el servicio de habitaciones, pero lo que es absolutamente necesario es que los comensales realicen su pedido con al menos 24 horas de antelación.

Este bagel se incluyó de manera temporal en la carta del hotel en otoño de 2007, y pese a ello, no ha pasado año sin que los clientes lo solicitaran, motivo por el cual la dirección del hotel ha decidido, diez años después, incluirlo en su menú de manera fija.

En los 1.000 dólares de precio del bagel ya están incluidos los impuestos y la propina. Pero lo más interesante de todo este derroche es que el hotel donará el 100% de los ingresos de este extravagante desayuno a la ONG ’Holy Apostles Soup Kitchen’, el programa de alimentos de emergencia más grande de la ciudad.

Esta nueva propuesta culinaria llega a Nueva York con el oro como reclamo, como ya lo hicieron en su día helados, donuts, pizzas... Todos ellos con el dorado metal como toque de distinción, lujo y glamour.