Condenados los ladrones de la barra de oro expuesta en un museo de Florida

Según ha publicado el periódico digital editado en Miami, “El Nuevo Herald”, haciéndose eco de informaciones de la agencia EFE, dos hombres acusados por el robo de un lingote o barra de oro del galeón español Santa Margarita, que se exhibía en el Legado Marítimo Mel Fisher en Cayo Hueso, en Florida, Estados Unidos, fueron condenados a algo más de 5 años de prisión y al pago de más de 570.000 dólares como indemnización al Museo.

El juez de distrito al que corresponde la ubicación del Museo de los Naufragios, José Martínez, dictó sentencia en el juicio contra Richard Steven Johnson y Jarred Goldman, que habían sido detenidos en enero pasado por el robo ocurrido en agosto de 2010 en el museo privado Legado Marítimo Mel Fisher de Cayo Hueso.

Ambos estaban acusados de conspiración para cometer un delito contra Estados Unidos y por robo de una obra de arte de importancia y podían haber recibido penas de hasta 15 años de cárcel.

El Tribunal del condado también ordenó que Johnson y Goldman deberán pagar 570.195 dólares como compensación al museo por el robo.

De acuerdo con la sentencia, Johnson fue quien rompió la vitrina donde estaba la barra de oro y Goldman el hombre encargado de avisarle si alguien venía durante el robo.

La barra de oro, con un peso total de 2 kilos y un valor de más medio millón de dólares, fue cortada en varios trozos, que posteriormente fueron malvendidos. Solo se pudo recuperar una porción, equivalente a una trigésima parte de la barra, según el museo.

La barra de oro fue hallada por el cazatesoros Mel Fisher en 1980 cuando descubrió el pecio del galeón Santa Margarita, hundido en aguas cercanas a los Cayos de Florida en 1622.

El mismo equipo descubrió en 1985 en la misma zona el pecio del galeón Nuestra Señora de Atocha.

Ambos barcos formaban parte de una flota que había partido de La Habana con destino a España cargada de riquezas del Nuevo Mundo, se vio afectada por un huracán frente a la costa de los Cayos de Florida, en septiembre de 1622, finalizaba la información de "El Nuevo Herald".