El platino, clave en cirugía para combatir la ruptura del aneurisma

El platino no solo es un metal precioso, sino que sus aplicaciones en el campo de la medicina cobran cada vez mayor relevancia. Una de las últimas tiene relación con el aneurisma, una lesión arterial cuya ruptura puede provocar una grave hemorragia interna.

Según informan desde el Consejo Mundial de Inversiones en platino (WPIC, por sus siglas en inglés), se trata de una tecnología desarrollada por la compañía Cerenovus, filial de la multinacional Johnson & Johnson, basada en la nueva generación de bobinas fabricadas a base de platino, un producto en el que lleva trabajando desde 2015.

Estas nuevas bobinas van a desempeñar un importante papel en diversas áreas sanitarias, ya que el platino es uno de los pocos materiales que puede ser implantado en el cuerpo humano, gracias a sus características físicas: es inerte, biocompatible, con una alta conductividad y resistente a los rayos X y la corrosión.

Unas características que convierten al platino en un elemento indispensable en la fabricación de marcapasos, stents y en la cirugía laparoscópica.

La compañía Cerenovus está trabajando con platino para la cirugía relacionada con los aneurismas, inflamación en forma de globo de la pared de una arteria que la debilita y puede llegar a romperla, provocando una grave hemorragia interna.

Estos aneurismas se pueden producir en cualquiera de las arterias del cuerpo humano, incluyendo el cerebro, donde las intervenciones quirúrgicas siempre son más complicadas y conllevan mayor riesgo.

El procedimiento, que se denomina embolización del aneurisma o espiral endovascular, consiste en la implantación de una bobina de hilo de platino por medio de un catéter, aprovechando su visibilidad con rayos X. Esta bobina se introduce en el aneurisma, para rellenarlo, permitiendo que se coagule la sangre que está en su interior, lo que sella el aneurisma y reduce el riesgo de ruptura.

Esta espiral endovascular resulta mínimamente invasiva y es la fórmula más efectiva de trata el aneurisma sin recurrir a la cirugía tradicional, de mucho mayor riesgo en el caso de aneurismas en arterias cerebrales.

La última generación de bobinas de platino desarrolladas por Cerenovus son más flexibles y apenas tienen el grosor de un cabello humano, lo que les permite alcanzar una mayor densidad al enrollarse y sellar mejor el aneurisma, reduciendo la necesidad de volver a intervenir al paciente.

Soluciones como ésta ponen de relieve la importancia del platino en la tecnología médica, con aplicaciones que van desde prótesis de cadera, implantes cardíacos, tratamiento del cáncer y desarrollo de dispositivos neuronales para el tratamiento de la enfermedad de Parkinson.

Unas aplicaciones que han hecho crecer la demanda de platino por parte del sector médico e industrial, paralelamente a su condición de metal precioso usado en joyería y como depósito de valor por parte de los inversores.